
Noviembre es el mes perfecto para quienes quieren arrancar una huerta de primavera-verano en la Argentina. Con el aumento de las temperaturas y los días más largos, hay verduras que se adaptan muy bien y pueden estar listas para cosechar en pleno verano, incluso si no tenés un jardín grande. Lo fundamental es elegir los cultivos adecuados y conocer cuánto tarda cada uno en desarrollarse.
Según el calendario de siembra del INTA, tres de las mejores opciones para esta época son el tomate, la chaucha y el zapallo. Cada uno tiene sus propios tiempos y necesidades, por lo que conviene saber cómo cuidarlos antes de empezar.
Tomate: cuándo plantar y cuánto tarda en crecer
El tomate es uno de los favoritos en las huertas familiares. En noviembre, lo ideal es trasplantar los plantines al lugar definitivo, ya que el INTA recomienda hacerlo entre octubre y noviembre. Esta verdura necesita un suelo fértil, buen drenaje y varias horas de sol directo.

Chaucha: fácil de sembrar y rápido para cosechar
La chaucha es ideal para quienes buscan aprovechar los meses cálidos y no tienen mucho espacio. Se siembra directamente en la tierra, sin necesidad de almácigo, y el INTA indica que puede hacerse entre octubre y enero.
Esta planta necesita buena exposición al sol, tierra suelta y riegos regulares. Es importante dejar espacio entre cada una para que no compitan por los nutrientes. El tiempo estimado hasta la cosecha es de alrededor de 70 días.
Zapallo: mucho espacio y paciencia para una gran cosecha
El zapallo también se puede sembrar en noviembre, con siembra directa recomendada por el INTA entre octubre y noviembre. Se colocan pequeños grupos de semillas en el lugar definitivo.
Esta verdura requiere bastante espacio porque sus guías se extienden por el suelo, así que conviene reservarle un sector del jardín o usar un recipiente bien grande. Necesita sol, suelo fértil y riego regular, sobre todo durante el crecimiento y la formación de los frutos. El ciclo hasta la cosecha es más largo: entre 120 y 150 días.
Consejos para empezar una huerta en noviembre
Antes de sembrar, es fundamental preparar un sustrato suelto, fértil y con buen drenaje. Si usás macetas, asegurate de que tengan agujeros en la base para evitar el exceso de agua y proteger las raíces.





















