
Una lesión de rodilla, una cuchara de madera y una decisión que sorprendió a su entorno marcaron un antes y un después en la vida de Christian Pombo, un español que pasó de competir profesionalmente en BMX a dedicarse a la artesanía. Lo que comenzó como una actividad para sobrellevar la pandemia terminó convirtiéndose en su profesión y llevando algunas de sus creaciones hasta la reina Sofía de España.
Su historia comenzó a cambiar en 2020, cuando una lesión lo obligó a detener su actividad deportiva. Durante esa pausa, encontró en la madera una nueva forma de ocupar sus días. El 17 de abril de ese año talló su primera cuchara, sin imaginar que aquel objeto sería el punto de partida de su propio emprendimiento.
Seis años después, desde un taller ubicado en O Barco de Valdeorras, en la provincia gallega de Ourense, fabrica cucharas, cuencos, tablas y otros artículos mediante técnicas artesanales. Su proyecto se llama Spoombini y combina creatividad, recuperación de materiales y respeto por los oficios tradicionales.

De competir en BMX a descubrir la artesanía después de una lesión de rodilla
Antes de trabajar la madera, Pombo había construido su vida alrededor del BMX, una disciplina de ciclismo que le permitió viajar y conocer distintos lugares.
Sin embargo, una lesión de rodilla relacionada con su actividad deportiva alteró sus planes. La recuperación coincidió con una etapa de confinamiento que lo llevó a explorar nuevas habilidades.
Aunque no provenía directamente de una familia de carpinteros, tenía antecedentes familiares vinculados con los trabajos manuales: su bisabuelo era cestero y herrero, su abuelo fabricaba calzado tradicional de madera y su padre también desarrolló actividades artísticas.
Con esa influencia, comenzó a experimentar por su cuenta. Aprendió a utilizar herramientas, perfeccionó sus técnicas y descubrió que podía transformar pequeños trozos de madera en objetos cotidianos. Aquella primera cuchara, realizada en abril de 2020, terminó siendo el comienzo de una nueva trayectoria profesional.

Le dieron un empleo fijo y renunció apenas 15 días después para fabricar cucharas
El cambio no fue inmediato. Pombo trabajaba en un taller mecánico y contaba con la posibilidad de desarrollar una carrera estable. Pero su interés por la artesanía crecía. Finalmente, decidió abandonar su empleo para apostar por un oficio que había aprendido de manera autodidacta.
La decisión llegó en un momento especialmente llamativo: habían pasado solamente 15 días desde que lo contrataron de manera fija.
Renunciar a esa estabilidad para dedicarse a fabricar cucharas y otros utensilios de madera sorprendió a quienes lo conocían. Sin embargo, Christian quería construir un proyecto propio y permanecer en Galicia, cerca de su entorno familiar, en lugar de trasladarse a una gran ciudad para buscar oportunidades. Así nació y se consolidó Spoombini, una marca dedicada a la elaboración artesanal de utensilios y objetos de madera.

De ocho meses para una cuchara a dos años para un cuenco: el trabajo artesanal de Christian Pombo
Una de las características más sorprendentes de su oficio es el tiempo que puede transcurrir entre la obtención de la madera y la finalización de una pieza.
Según explicó en una entrevista con el periódico español La Región, el proceso completo de una cuchara puede extenderse entre ocho y nueve meses, mientras que algunos cuencos o morteros requieren hasta dos años, incluyendo las etapas de preparación y secado de la madera.
Esto no significa que pase dos años tallando un mismo objeto, sino que trabaja con los tiempos naturales que necesita el material. Además, utiliza principalmente madera de su entorno. Vecinos de la comarca le facilitan árboles que deben retirar de sus propiedades, como nogales, cerezos, castaños y robles.
En lugar de desecharlos, el artesano los transforma en productos que pueden conservarse durante años. Incluso suele regalar a los propietarios alguna pieza elaborada con la madera de sus antiguos árboles. Esta práctica convierte su trabajo en un ejemplo de economía circular, al aprovechar recursos existentes y reducir la necesidad de adquirir nuevas materias primas.

Cómo las creaciones de un artesano gallego llegaron hasta la reina Sofía de España
El recorrido de Pombo también tuvo un capítulo inesperado vinculado con la realeza española. Durante una visita de la reina emérita Sofía a la comarca de Valdeorras, representantes del Ayuntamiento de O Barco le entregaron distintos obsequios relacionados con la identidad local.
Entre ellos había un conjunto de bolígrafo y pluma fabricados con madera de tejo por Christian Pombo, una muestra de su trabajo artesanal. De esta manera, una de sus creaciones llegó a manos de la reina, aunque no se trató de un encargo personal de la monarca.

La historia de Christian también comenzó a despertar interés como ejemplo de emprendimiento local. En octubre de 2026 fue incluido en una jornada de orientación para alumnos de formación profesional de Valdeorras, destinada a mostrar el autoempleo como alternativa laboral.
Hoy, su trayectoria reúne dos pasiones aparentemente diferentes: la disciplina aprendida en el deporte y la paciencia necesaria para trabajar la madera. Lo que empezó con una lesión y una cuchara tallada durante el confinamiento terminó convirtiéndose en una nueva profesión, construida pieza por pieza desde un pequeño municipio de Galicia.


















