
Las mudanzas suelen movilizar enormemente tanto a los humanos como a las mascotas, ya que ellos también perciben los cambios y el desorden: los nuevos olores, los ruidos desconocidos y las modificaciones de rutina pueden generar en los perros ansiedad, incertidumbre y hasta dificultades para adaptarse a la nueva casa. Por este motivo, el educador canino Mariano García insistió en que, para evitar que el traslado a un nuevo hogar genere un impacto demasiado grande, pueden realizarse distintas actividades para que los perros reconozcan su futura casa y se familiaricen con todos los rincones.

El ejercicio que recomiendan los educadores caninos para preparar a un perro antes de una mudanza
Una de las recomendaciones de García a través de su cuenta de Instagram (@marianoenpositivo) es realizar juegos de olfato en cada rincón de la nueva vivienda para que los perros puedan explorar y asociarla con un entorno seguro antes de mudarse definitivamente.
Este tipo de ejercicios permite que el perro explore el espacio a través de su sentido del olfato, reconozca los diferentes ambientes y comience a familiarizarse con los aromas de su futuro hogar.
La propuesta es aprovechar los días previos a la mudanza para llevar al animal a la propiedad y ofrecerle actividades que lo incentiven a investigar cada sector escondiendo comida o algún tipo de premio para que asocien los distintos espacios con una experiencia positiva. De esta manera, podrá incorporar progresivamente información sobre el lugar y no tendrá que enfrentarse a todos los cambios de golpe.

El educador canino advirtió que mudarse el mismo día que el perro puede resultar especialmente estresante, ya que el animal debe adaptarse simultáneamente a una casa nueva, recorridos de paseo diferentes y un entorno desconocido. Por eso, anticipar parte de esa experiencia ayuda a darle mayor previsibilidad y facilita el proceso de adaptación.
Por qué es importante preparar al perro antes de cambiar de casa
Los perros son animales que encuentran seguridad en sus rutinas y en los espacios que conocen. Por eso, una mudanza puede alterar sus referencias habituales y provocarles inquietud. Los cambios no se limitan al interior de la vivienda: también pueden incluir nuevos vecinos, sonidos, olores, personas y recorridos para salir a pasear.
Prepararlos con anticipación permite que el traslado sea más gradual. Además de las actividades de olfato, es conveniente mantener sus horarios habituales de alimentación y paseo, llevar sus juguetes, mantas y objetos conocidos, y reservar un espacio tranquilo donde puedan descansar.

Durante los primeros días en la nueva casa, también es importante permitirles explorar sin apurarlos ni obligarlos a recorrer todos los ambientes. Además, es importante llevarlo a una consulta veterinaria ante cualquier cambio brusco de comportamiento, ya que podría tratarse de un cuadro agudo de estrés.
La clave está en acompañar el proceso respetando los tiempos de cada animal. Una mudanza implica un cambio importante, pero con planificación y estímulos positivos puede convertirse en una experiencia mucho más llevadera para los perros.



















