
La Policía de la Ciudad detuvo en Mar del Plata al hombre acusado de colocar la réplica de un artefacto explosivo el pasado miércoles 27 de mayo en Tribunales.
Fuentes policiales informaron que el implicado había dejado el elemento con un reloj contador digital y un cartel negro con inscripciones en árabe en Viamonte al 1100, frente al Teatro Colón.
Los efectivos analizaron las imágenes registradas por las cámaras de seguridad privadas y públicas, a través de las que reconstruyeron el recorrido del sospechoso, quien se fugó en dirección a la autopista Buenos Aires-La Plata.
Además, mediante el análisis de las huellas digitales analizada la División Identificaciones Papiloscópicas los investigadores en el artefacto encontrado en Tribunales, constataron la identidad del implicado con domicilio en Mar del Plata.

De este modo, una brigada de la división interviniente viajó hacia la provincia de Buenos Aires con el fin de realizar vigilancia y concretó el arresto cuando el acusado concurrió a una parada de colectivos.
El Juzgado ordenó su traslado a la Capital Federal y lo imputó por el delito de “intimidación pública”, que tiene condena de prisión efectiva, al tiempo que quedó alojado en la División Antiterrorismo de la Policía de la Ciudad.
Las autoridades recordaron que la manipulación o el abandono de objetos que simulan ser explosivos constituye un delito grave y reiteraron la importancia de denunciar toda situación sospechosa.
El hecho
Un hombre dejó un bolso negro a las 6.18 del miércoles 27 de mayo en el acceso del edificio Los Vikings, ubicado en Viamonte 1145, según la secuencia que grabó una de las cámaras de seguridad del edificio.
Se trata del edificio que está pegado al ingreso de los tribunales de apelaciones porteños.

En las imágenes de las cámaras de seguridad, se puede ver al hombre vistiendo un pantalón negro achupinado, un saco gris y zapatillas deportivas. En el video se lo ve llegar al lugar, apoya el bolso contra la pared y se va caminando.
Al dar aviso a la Policía, se constató que el artefacto era una réplica de bomba aérea, sin carga explosiva ni conteniendo sustancias peligrosas.
Al ser revisado por la División Explosivos, se descartó cualquier riesgo para los empleados judiciales y para los transeúntes.














