
Una familia chilena que volvía de pasar unos días en Mendoza vivió una tragedia. Un niño de 12 años murió luego de ser arrastrado varios kilómetros por delincuentes que robaron el vehículo familiar en la localidad de San Bernardo, al sur de Santiago.
El hecho ocurrió durante la madrugada del martes, cuando un grupo de ladrones interceptó el auto en el que viajaban los padres y el menor. En medio del asalto, los delincuentes se apoderaron del vehículo y emprendieron la fuga. Sin embargo, el niño no logró desabrocharse el cinturón de seguridad, quedó enganchado y fue arrastrado por el automóvil.

De acuerdo con la información difundida por medios chilenos, el menor fue arrastrado cerca de cinco kilómetros antes de sufrir heridas fatales.
La familia había viajado el fin de semana a la provincia de Mendoza para compartir los festejos por el Día del Padre con allegados y este martes emprendía el regreso a Chile cuando ocurrió el ataque.
Las cámaras de seguridad registraron parte del recorrido previo y posterior al ataque. Las imágenes muestran los movimientos de los asaltantes antes del robo y luego la fuga con el vehículo sustraído. Ese material también sugiere que los autores no habrían advertido que el menor seguía enganchado al auto.
El presidente chileno José Katz se refirió al caso durante una conferencia de prensa y su ministro de Seguridad, Martín Arrau, dijo que “el estado falló”.
No sirve de nada que bajen los homicidios y las encerronas, si tenemos que seguir lamentando la tragedia del asesinato de un niño de 12 años producto de la delincuencia. Ninguna estadística entregará alivio a una familia que está devastada. Vamos a seguir trabajando para que… pic.twitter.com/MPg2yDiVlS
— José Antonio Kast Rist (@PresidenteKast) June 23, 2026
Un posible raid delictivo previo al crimen
La investigación quedó en manos de la Policía chilena, que logró detener a tres sospechosos tras un operativo realizado poco después del crimen. Entre los arrestados hay un adolescente de 17 años y otros dos jóvenes mayores de edad. Según trascendió, los acusados se habrían desorientado durante la huida, lo que facilitó su captura.
Además, los investigadores analizan si el grupo participó minutos antes en el robo de otro vehículo en una estación de servicio, por lo que no descartan que estuviera llevando adelante un raid delictivo.
El caso provocó una fuerte reacción política y social. El ministro de Seguridad Pública de Chile, Martín Arrau, expresó: “Lo ocurrido en San Bernardo no es una cifra más: es un delito brutal que enluta a una familia y golpea a todo Chile”.

El funcionario también reclamó una rápida actuación de la Justicia y sostuvo: “Nada devolverá un hijo a sus padres, pero esta familia merece tener pronta justicia y este es el inicio. Estos asesinos, en cambio, no merecen clemencia, ni miramientos, todo el peso de la ley debe caer sobre ellos”.
Mientras tanto, la Fiscalía y las autoridades policiales buscan establecer la participación de cada sospechoso y determinar si integran una banda dedicada a este tipo de asaltos. En Chile, esta modalidad de robo de vehículos por interceptación se conoce como “encerrona”.


















