
Un violento episodio ocurrió en Virrey del Pino cuando cuatro delincuentes armados intentaron asaltar a un efectivo de la Policía Federal (PFA) que estaba por salir de su casa en una camioneta. El enfrentamiento terminó con uno de los sospechosos gravemente herido, quien murió poco después en una UPA.
El hecho se registró el pasado jueves cerca de las 15 horas, en una casa ubicada en Girardot al 5400, a la altura del kilómetro 40 de la Ruta 3. El efectivo, que estaba vestido de civil, estaba por llevar a su hijo al colegio a bordo de una Volkswagen Amarok cuando fue sorprendido por los delincuentes.
En ese momento, los cuatro hombres bajaron de un auto y comenzaron a disparar contra el efectivo, quien logró ponerse a resguardo detrás de su camioneta y respondió con su arma reglamentaria. Si bien el enfrentamiento se produjo en plena calle, la familia del policía quedó dentro de su casa y no sufrió heridas.
Ante la resistencia, los delincuentes escaparon rápidamente, pero en medio de la huida, uno de ellos no llegó a ingresar al vehículo y terminó colgado del capó.
Poco después, los delincuentes se dieron cuenta de que el joven, de 18 años y domiciliado en Guernica, había recibido varios disparos, entre ellos en la cabeza y las piernas, por lo que dejaron el vehículo y amenazaron a un remisero con un arma para obligarlo a llevar al herido hasta una Unidad de Pronta Atención (UPA).
El joven ingresó al centro de salud en grave estado, pero murió minutos después pese al accionar de los médicos. Mientras tanto, la Justicia intenta determinar quiénes fueron los otros integrantes de la banda y avanzar con su identificación.
Le robó el celular a una mujer, lo atraparon y se arrepintió con una ridícula excusa
Un motociclista que se encontraba en viaje por una de las principales avenidas del barrio porteño fue testigo de un robo a plena luz del día. En una parada de colectivo, un hombre se acercó a una joven y le sacó el celular de las manos.
Segundos después del hecho delictivo, el sujeto empezó a correr, pero como era perseguido por el motociclista que, a su vez, se encontraba filmando todo el trayecto, el ladrón frenó su huida y lanzó a la cámara un pedido de disculpas insólito: “Perdón, era una broma”.
En la filmación, se ve cómo el individuo le devuelve el dispositivo móvil a la dueña y se esfuma de la escena.



















