
El olfato entrenado de Yasi, un perro detector de narcóticos de Gendarmería Nacional, fue clave para desbaratar un intento de transporte de droga en Santiago del Estero. Gracias a su intervención, los efectivos hallaron más de 53 kilos de marihuana escondidos en compartimentos ocultos de un vehículo que circulaba por la Ruta Nacional 16. El conductor fue detenido por orden de la Justicia Federal.
El procedimiento tuvo lugar a la altura del kilómetro 471 de la Ruta Nacional Nº 16, en el departamento de Urutaú, donde efectivos de la Sección Monte Quemado, dependiente del Escuadrón 59 Santiago del Estero, realizaban controles vehiculares de rutina.
Durante la inspección de un automóvil (una camioneta Ford Ecosport de color bordo) que se dirigía desde Taco Pozo (Chaco) hacia Monte Quemado, los gendarmes advirtieron una situación sospechosa cuando Yasi reaccionó de manera positiva al pasar junto al rodado. La señal del can especializado motivó una requisa más exhaustiva.

El olfato de Yasi fue determinante: así detectó la droga oculta en el vehículo
A partir de la marcación del perro, los uniformados utilizaron herramientas para inspeccionar sectores específicos del vehículo y descubrieron un sofisticado sistema de doble fondo. La droga estaba oculta en el paragolpes trasero, los parantes laterales y también dentro de la rueda de auxilio.
Luego de desmontar las estructuras, los efectivos extrajeron 80 paquetes amorfos que contenían una sustancia vegetal compactada. Posteriormente, las muestras fueron sometidas a la prueba de campo Narcotest, que confirmó que se trataba de Cannabis Sativa.
Ruta 16: encontraron 80 paquetes de marihuana escondidos y el conductor terminó detenido
De acuerdo con las actuaciones, el cargamento alcanzó un peso total de 53 kilos y 75 gramos de marihuana, una cantidad que permanecía cuidadosamente acondicionada para intentar evadir los controles de seguridad mediante la modalidad de ocultamiento conocida como doble fondo.

Frente a este hallazgo, el Juzgado Federal Nº 2 de Santiago del Estero ordenó el secuestro de la droga y del vehículo utilizado para el transporte, además de la detención en carácter de incomunicado del conductor, quien quedó a disposición de la Justicia por presunta infracción a la Ley de Estupefacientes.
Una vez más, el trabajo coordinado entre los gendarmes y los perros entrenados para la detección de narcóticos resultó determinante. En esta oportunidad, fue Yasi quien, con una simple marcación, permitió descubrir un cargamento oculto bajo un elaborado mecanismo de doble fondo y frustrar su traslado por las rutas del norte argentino.




















