
En el día donde el papa León XIV llega a la Argentina, un hombre de 27 años fue detenido por hacerse pasar por bombero y presentar credenciales falsas en las inmediaciones del escenario donde el Santo Padre celebrará una misa este lunes, en Palermo.
El sospechoso se desplazaba en una moto Kawasaki con una patente que aparentaba corresponder a un vehículo oficial. Además, llevaba cuatro equipos de comunicación y distintas identificaciones con las que aseguraba ser bombero voluntario de Vuelta de Rocha. Sin embargo, los datos y la documentación que exhibió eran falsos. Los elementos incautados quedaron a disposición de la Justicia para su investigación.
Según informaron fuentes oficiales, la causa quedó en manos del Juzgado Federal N° 1, a cargo de la jueza María Sevini. La magistrada dispuso que el acusado permanezca detenido e incomunicado, bajo sospecha de falsificación de documento público e intimidación pública. También ordenó el secuestro de la motocicleta.
El procedimiento estuvo a cargo de la Policía de la Ciudad, que interceptó al hombre en la intersección de avenida del Libertador y Kennedy, cerca de la Embajada de Estados Unidos y del Monumento de los Españoles.
Otro detenido en la previa de la llegada de León XIV a la Argentina: un obrero de 49 años amenazó de muerte al Papa
Este sábado 7 de noviembre, un día antes de la llegada de León XIV al país, un hombre de 49 años fue detenido en el partido bonaerense de Pilar, acusado de haber amenazado de muerte al Papa.
El operativo se concretó luego de una investigación encabezada por la Policía Federal Argentina (PFA) y el Juzgado Federal de Campana, que permitió identificar al sospechoso y localizar su vivienda en menos de 24 horas.
Durante el allanamiento, los investigadores encontraron varios dispositivos electrónicos, entre ellos un dron cuyo posible uso todavía se encuentra bajo análisis.

La causa está a cargo del juez federal Adrián González Charvay, con intervención de la Secretaría Penal N° 2, encabezada por Agustín Ocampo. El detenido, que trabaja como obrero, fue imputado inicialmente por amenazas anónimas e intimidación pública con finalidad terrorista.
La investigación comenzó el viernes 6 de noviembre, alrededor de las 16:30, cuando el Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la Policía Federal Argentina alertó sobre una llamada que contenía amenazas contra la vida del papa León XIV.


















