
La investigación judicial que involucra al expresidente de Arsat (Empresa Argentina de Soluciones Satelitales) , Facundo Leal, sumó nuevos datos. Mientras continúa detenido desde la semana pasada, los investigadores avanzan con el análisis de los dispositivos electrónicos y equipos de inteligencia secuestrados durante los allanamientos realizados en sus propiedades.
Según reveló la periodista de La Nación, Camila Dolabjian, uno de los principales objetivos de la causa es acceder al contenido del teléfono celular de Leal, quien se habría negado a proporcionar las claves necesarias para desbloquear sus dispositivos. Por este motivo, especialistas trabajan para vulnerar las barreras de seguridad y determinar si existe información relevante para las distintas líneas de investigación abiertas.
La Justicia intenta establecer si los equipos de vigilancia hallados en su domicilio fueron utilizados para actividades ilegales, como seguimientos, grabaciones o filmaciones clandestinas. Paralelamente, continúan las pesquisas vinculadas al hallazgo de estupefacientes y a la causa por presuntas irregularidades que originó los procedimientos judiciales.
Los supuestos equipos de inteligencia de Leal, bajo análisis
Durante los allanamientos, las autoridades secuestraron una importante cantidad de equipamiento tecnológico que ahora será sometido a peritajes especializados.
Entre los elementos encontrados figuran dispositivos de vigilancia, sistemas de comunicación y un teléfono satelital que, según especialistas consultados por La Nación, se encuentra entre los equipos de alta gama disponibles en el mercado.
Los investigadores buscan determinar el origen de estos aparatos, si fueron utilizados recientemente y si contienen registros, archivos o información almacenada que pueda aportar datos a la causa.

Una de las dificultades radica en que, de acuerdo con testimonios recopilados durante la investigación, Leal acostumbraba renovar periódicamente sus teléfonos celulares, lo que podría limitar el acceso a información de mayor antigüedad.
Las valijas secuestradas y nuevas hipótesis
Otro de los aspectos que concentra la atención de la Justicia está relacionado con las valijas incautadas durante los procedimientos.
En una vivienda ubicada en Mendoza se encontró una valija que contenía aproximadamente 1,7 millones de dólares en efectivo. Según trascendió, el dinero estaba organizado en paquetes termosellados y agrupado en bloques, una modalidad que despertó interrogantes sobre su origen y procedencia.
Además, los investigadores secuestraron otra valija que contenía equipamiento tecnológico y dispositivos vinculados a tareas de inteligencia. A partir de estos hallazgos surgieron distintas hipótesis que buscan reconstruir cómo llegaron esos elementos a manos del exfuncionario y cuál habría sido su utilización.

La sombra de Scatturice y las dudas sobre el origen de los equipos
Uno de los nombres que apareció en las distintas líneas de investigación es el del empresario y dueño mayoritario de Flybondi, Leonardo Scatturice, cuya actividad en los sectores de la aviación, la logística y la seguridad privada ganó relevancia en los últimos años.
Según informan, Leal y Scatturice se conocen desde hace al menos cinco años. Ese vínculo previo es uno de los elementos que los investigadores observan mientras intentan reconstruir el recorrido de los equipos tecnológicos y otros bienes hallados durante los allanamientos.
Las sospechas se alimentan por otro expediente que cobró notoriedad pública y que está relacionado con el ingreso al país de equipaje transportado en un avión privado vinculado a Scatturice. De acuerdo con documentación judicial difundida en los últimos meses, los fiscales que analizaron aquel episodio señalaron presuntas irregularidades en los controles aeroportuarios realizados sobre las valijas transportadas en ese vuelo.
Si bien no existe una conexión probada entre ambos expedientes, en ámbitos políticos y judiciales surgieron especulaciones acerca de si algunos de los elementos encontrados en poder de Leal podrían tener algún punto de contacto con esos movimientos. Hasta el momento, esta versión no fue acreditada por la Justicia.
El rol del Ministerio Público Fiscal
Todo el material secuestrado será examinado por especialistas de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal del Ministerio Público Fiscal. Las pericias buscarán determinar el origen de los equipos, verificar si fueron utilizados y recuperar información almacenada en los distintos dispositivos.
Uno de los focos centrales estará puesto en el teléfono celular de Leal. De acuerdo con información publicada por La Nación, el aparato contaría con sistemas avanzados de seguridad y aplicaciones capaces de restringir o eliminar información ante intentos de acceso no autorizados.
Los resultados de estos estudios podrían resultar clave para definir el alcance de la investigación y determinar si existen elementos que permitan avanzar sobre nuevas responsabilidades o posibles delitos vinculados a la causa.














