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Bandejas de carne en el supermercado: qué importancia tienen el rojo, el amarillo y el negro a la hora de elegir los mejores cortes

El color de la bandeja responde al supermercado y su guía interna. Aprendé a elegir los mejores cortes de carne observando el marmoleado, la grasa y la información clave registrada en la etiqueta.

¿Amarillo, rojo o negro? La guía para saber cómo elegir los mejores cortes de carne en el supermercado.
¿Amarillo, rojo o negro? La guía para saber cómo elegir los mejores cortes de carne en el supermercado. Foto: Imagen creada con IA por Canal26.com
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Al recorrer las concurridas góndolas de un supermercado, es completamente habitual notar una amplia exhibición de bandejas que contienen múltiples cortes de carne. Sin embargo, un detalle que suele captar la atención es que se presentan en diversos colores, principalmente rojo, amarillo y negro.

Muchos consumidores creen que esto obedece a normativas oficiales de salubridad, pero es falso. Entender cómo funcionan estas presentaciones visuales y aprender a leer las etiquetas resulta esencial para comprar con inteligencia.

Colores rojo, amarillo y negro: qué significa cada color en las bandejas de carne

La utilización de distintos colores en los envases no es producto de la casualidad ni una mera estética de las marcas. Actualmente, no hay una norma oficial sanitaria sobre el color; es más que nada una estrategia de segmentación pensada por el supermercado.

Este mapa visual guía el recorrido del cliente al mejor destino.

  • El color amarillo habitualmente nos llevará al producto de consumo cotidiano, que muchas veces se encuentra en oferta.
  • La presentación roja o blanca busca darle al paladar un sabor tradicional.
  • El color negro da el posicionamiento premium de manera directa.

Pero atención, porque ahí reside el truco: los supermercados usan ese tono oscuro para guiar al comprador a pagar más por la mercadería, presentándola como de mayor calidad.

Sin embargo, hay que activar todos los sentidos, ya que lo bueno no siempre tiene que ver con lo que considera la cadena de venta. Incluso, la relación precio-calidad puede ser mucho mejor, según el propio criterio del cliente.

Góndola carnes supermercado
Colores en las bandejas de carne: se trata de una estrategia de segmentación pensada por el supermercado. Foto: Magnific

Establecido que el envase es secundario, ¿qué es bueno observar? El marmoleado (grasa intramuscular). Busque la carne con finas vetas o “hilos” de grasa blanca distribuidos dentro del músculo, no solo en los bordes. Eso es lo que da ternura, sabor y jugosidad al cocinar.

Si la grasa es amarillenta, suele indicar que proviene de un animal más viejo (lo que hace que la pieza sea más dura) o con una alimentación diferente. El corte de mejor calidad tiene fibra fina y tupida.

Además, el film debe estar bien adherido sin exceso de aire, ya que un envase con mucho líquido suelto indica una grave pérdida de jugos e hidratación.

Qué revisar en la etiqueta de las bandejas de carne antes de llevarla al carrito

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) ni ningún organismo oficial exige un tono específico según la frescura o la calidad.

La única información regulada por ley que verdaderamente garantiza la aptitud del alimento se encuentra en las etiquetas. Estas incluyen información regulada por las autoridades sanitarias y del Código Alimentario Argentino, junto con datos de control del propio supermercado.

Bandeja negra con carne
El color negro suele darle el posicionamiento premium a las carnes en los supermercados. Foto: Magnific

Al mirar detenidamente la pegatina adherida sobre el film de las bandejas, se deben encontrar detalles innegociables.

  1. Revise la fecha de envasado (día, hora y empaquetamiento) y la fecha de vencimiento límite, la cual es vital para consumirla de forma segura manteniéndola en heladera.
  2. Otro dato trascendental es el número de lote, el cual permite rastrear el origen de la res o del corte primario en caso de algún problema bromatológico.
  3. Verifique cuidadosamente la información comercial del producto: nombre del corte, denominación comercial, el peso neto exacto (descontando siempre el peso del plástico), el precio por kilo y el precio total.
  4. Corrobore los datos del establecimiento y registro: el número de habilitación (Senasa o municipal), el código numérico que identifica al frigorífico distribuidor, los datos del fraccionador y las instrucciones precisas de conservación.

Con estos simples pasos, asegurará siempre la mejor calidad para su mesa.

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