La escapada ideal para vacaciones de invierno: el pueblito donde un tren a vapor atraviesa paisajes increíbles

Con paisajes de ensueño y una historia ferroviaria inigualable, este destino se convirtió en una de las escapadas favoritas para quienes quieren tener una experiencia distinta dentro de la Patagonia argentina.

La Trochita, el viejo expreso patagónico
La Trochita, el viejo expreso patagónico Foto: esquel.tur.ar
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Argentina es un país que cuenta con numerosos destinos dignos de sorprender a cualquier viajero. Desde rocosas montañas hasta lagos, playas y ciudades que invitan a quedarse y contemplar la vista, hasta pequeños pueblitos con joyas invaluables de la historia, todos estos destinos están disponibles en las vacaciones de invierno.

Sin embargo, pocos lugares logran combinar historia, naturaleza y tradición ferroviaria como este pequeño pueblo que conserva una de sus mayores joyas: un tren a vapor. Estamos hablando de Esquel, un pueblito que, aunque se encuentra lejos de los circuitos turísticos más tradicionales de la provincia de Chubut, se transformó en uno de los más elegidos por su auténtica experiencia ferroviaria.

La Trochita opera distintos tramos entre Esquel, El Maitén y zonas rurales, según la temporada. Foto: Wikipedia.

El sonido de la locomotora, el humo saliendo de la chimenea y el ritmo pausado del recorrido permiten revivir una época en la que el tren era el principal medio de transporte del país. Y además de su atractivo histórico, el paseo ofrece vistas privilegiadas a la montaña, los bosques autóctonos y la oportunidad de degustar dulces tradicionales de la zona, convirtiendo un solo viaje en una experiencia inolvidable para toda la familia.

Esquel Foto: Instagram @viajestips

Un tren histórico que sigue funcionando a la ladera de la montaña

La principal atracción de Esquel es su tradicional tren a vapor, llamado “La Trochita” y es nada menos que una reliquia ferroviaria que continúa operando gracias al trabajo de conservación y mantenimiento realizado durante décadas.

A bordo de sus vagones, los pasajeros pueden realizar un recorrido que combina historia y naturaleza. Durante el trayecto es posible apreciar paisajes únicos, atravesar zonas rurales y conocer más sobre el papel fundamental que tuvo el ferrocarril en el desarrollo de la región. La experiencia busca ofrecer una actividad diferente tanto para locales como turistas, ya que transporta a los comienzos de la prosperidad de nuestro país, cuando las vías del tren conectaban el norte con el sur.

Tren La Trochita. Foto: Instagram turismoesquelok.
Tren La Trochita. Foto: Instagram turismoesquelok.

Además, Esquel conserva buena parte de su identidad histórica. Sus calles tranquilas y sin semáforos, construcciones tradicionales y el entorno natural generan una atmósfera especial que transporta a los visitantes a otra época. Allí, los turistas podrán recorrer el casco urbano disfrutando de la gastronomía local, orientada a los mejores dulces del valle, casas de té gales y casas de esquí con excursiones exclusivas para disfrutar de la nieve cordillerana.

La combinación de patrimonio cultural y paisajes naturales convierte al lugar en una propuesta ideal para quienes desean desconectarse del ritmo acelerado de las grandes ciudades.