
En Mar del Plata, donde el alfajor es casi una postal obligada de las vacaciones, hay una marca que logró destacarse entre los clásicos de la ciudad por una característica imposible de ignorar: su tamaño XL. Se trata de Malfatti, un emprendimiento familiar marplatense que nació en la zona del puerto y que convirtió una receta casera en un producto buscado por turistas, vecinos y fanáticos del dulce de leche.
A simple vista, el dato llama la atención: cada alfajor Malfatti pesa alrededor de 100 gramos y está elaborado con 50 gramos de dulce de leche, tapas horneadas a mano y cobertura de chocolate semiamargo, según describe la propia marca en su sitio oficial. Por eso, muchos lo señalan como uno de los alfajores más grandes de Mar del Plata, con un tamaño que puede duplicar al de varias versiones tradicionales que se consiguen en kioscos.
La historia de Malfatti: de una receta familiar al nuevo clásico de Mar del Plata
La historia de Malfatti tiene todos los ingredientes de un relato bien marplatense: familia, trabajo, puerto, inmigración y una receta que empezó de manera artesanal. La marca se define como “artesanalmente marplatense” y cuenta que nació de una familia tradicional del puerto de Mar del Plata que decidió crear su propia versión del clásico alfajor local.

El nombre tampoco es casual. “Malfatti” significa “mal hechos” en italiano, una referencia a los primeros chocolates caseros que preparaban sin molde ni forma perfecta. Esa imperfección, lejos de ser un defecto, terminó siendo parte de la identidad de la marca: productos grandes, caseros, generosos y con una estética artesanal.
Detrás del emprendimiento aparece la familia Di Meglio. Según reconstrucciones periodísticas, Orlando Di Meglio venía del sector pesquero y, junto a Susana, empezó a darle forma a un proyecto dulce que primero circuló entre amigos y familiares. Con el tiempo, aquella receta casera se transformó en una empresa familiar nacida en 2017, con raíces italianas y fuerte identidad portuaria.
Un alfajor XL: qué tiene de especial Malfatti
El diferencial más fuerte de Malfatti es su tamaño superior. La propia marca lo destaca como una de sus señas particulares: alfajores hechos en Mar del Plata, elaborados con ingredientes de primera calidad, sin aditivos ni conservantes, y con una impronta basada en el tamaño distintivo.
El alfajor clásico combina galletas horneadas a mano, 50 gramos de dulce de leche y cobertura de chocolate semiamargo. Esa fórmula lo acerca más a una experiencia de pastelería que a una golosina común: es grande, húmedo, intenso y pensado para quienes buscan un alfajor contundente.

En una ciudad donde el alfajor es parte del ritual turístico desde hace décadas, Malfatti encontró su lugar apostando por lo artesanal y lo abundante. Mar del Plata tiene una larga tradición alfajorera: antes de la consolidación de los grandes nombres, ya existían confiterías locales que producían alfajores en la ciudad desde fines de la década de 1930, y en 1948 el fenómeno del alfajor marplatense se masificó con la apertura de Havanna frente al Casino.
Mar del Plata, capital emocional del alfajor argentino
Hablar de Malfatti también obliga a hablar de Mar del Plata. La ciudad se convirtió con el paso del tiempo en uno de los grandes templos del alfajor argentino. El producto pasó de ser un souvenir de vacaciones a un símbolo local, asociado al regreso de la playa, las cajas para regalar y el clásico “llevar algo dulce” antes de volver a casa.

El alfajor tiene raíces mucho más antiguas: su nombre proviene del mundo hispanoárabe y su receta llegó a América con los españoles, aunque la versión argentina cambió por completo hasta incorporar dulce de leche, tapas suaves y baños de chocolate o merengue. En Mar del Plata, esa tradición encontró una identidad propia: alfajores generosos, de chocolate, con mucho relleno y fuerte vínculo con el turismo.
En ese mapa aparece Malfatti como una marca joven en comparación con los gigantes históricos, pero con una propuesta clara: un alfajor artesanal, de gran tamaño y con ADN marplatense.
Dónde queda la fábrica de Malfatti y dónde comprar
La fábrica de Malfatti está ubicada en Rondeau 477, Mar del Plata. La marca invita a visitar ese punto, donde además de sus alfajores se pueden encontrar productos exclusivos como tabletas de chocolate, dulce de leche y galletitas bañadas.
Además, Malfatti informa que sus productos pueden encontrarse en distintos puntos de venta de la ciudad de Mar del Plata. Aunque su identidad está fuertemente asociada a La Feliz, la marca también comunica en su sitio oficial que realiza envíos a todo el país, bajo la idea de llevar “un dulce recuerdo” de Mar del Plata a cualquier destino.
Cuánto cuestan los alfajores Malfatti
Los precios pueden variar según el punto de venta, la temporada, el formato y si se compra en fábrica, comercio o plataforma online. Como referencia, publicaciones recientes de comercios digitales muestran valores de $5.600 por unidad en una tienda online y cajas de 6 alfajores entre $24.999 y $26.999 en Mercado Libre.

De todos modos, para conocer el precio actualizado conviene consultar directamente con la fábrica o con los puntos de venta oficiales, ya que en Argentina los valores de alimentos artesanales pueden modificarse con frecuencia.
Por qué todos hablan de Malfatti
Malfatti logró algo difícil en una ciudad llena de alfajores: tener una identidad propia. Su nombre italiano, su origen familiar, su vínculo con el puerto y su tamaño XL lo convirtieron en un producto distinto dentro de la tradición marplatense.
No es solo un alfajor grande. Es una pieza de la nueva historia dulce de Mar del Plata: una marca que tomó el legado de la ciudad, lo llevó a una escala artesanal y lo transformó en un bocado generoso, perfecto para quienes creen que un alfajor nunca debería saber a poco.













