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Vacaciones de invierno en el Museo del Agua: así es la impresionante exposición dentro de un palacio con entrada gratis

Dentro del histórico Palacio de las Aguas Corrientes, uno de los edificios más espectaculares de Buenos Aires, este museo despliega una propuesta especial para las vacaciones de invierno con visitas guiadas, exposiciones, talleres y actividades gratuitas para chicos y familias.

Palacios Aguas corrientes Argentina
Palacios Aguas corrientes Argentina
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Las vacaciones de invierno ofrecen una oportunidad única para descubrir uno de los edificios más impactantes de la Ciudad de Buenos Aires. El Museo del Agua abrió una agenda especial de actividades para chicos y adultos dentro del histórico Palacio de las Aguas Corrientes, una joya arquitectónica que esconde exhibiciones, obras de arte y espacios poco conocidos por el gran público.

La propuesta impulsada por AySA reúne experiencias culturales, educativas y recreativas que permiten recorrer el edificio desde una mirada diferente. Además de conocer su historia, los visitantes pueden participar de talleres, visitas temáticas y actividades pensadas especialmente para el público infantil.

La exposición que sorprende dentro de un edificio histórico

Uno de los principales atractivos es la posibilidad de recorrer las muestras y espacios expositivos que funcionan dentro del Palacio de las Aguas Corrientes, un edificio inaugurado a fines del siglo XIX que se convirtió en un ícono de la arquitectura porteña.

Museo del Agua, Buenos Aires. Foto: NA
Museo del Agua, Buenos Aires. Foto: NA

A lo largo de las salas se exhiben piezas vinculadas con la historia del agua potable, el saneamiento y la transformación de Buenos Aires. A eso se suman muestras artísticas, instalaciones audiovisuales y un tótem con proyecciones que permiten descubrir de forma interactiva cómo evolucionó la ciudad.

Visitas guiadas para conocer los secretos del Palacio

Durante las mañanas continúa la tradicional visita guiada al Palacio de las Aguas Corrientes, una experiencia que permite ingresar a sectores históricos y conocer detalles sobre una de las obras de infraestructura más importantes que tuvo la Argentina.

Entre los recorridos destacados aparece “El palacio que cambió la historia del agua en Buenos Aires”, una propuesta que profundiza en la construcción del edificio, su valor patrimonial y el papel que desempeñó en el desarrollo urbano de la capital.

Los visitantes pueden recorrer galerías, admirar la riqueza ornamental de la fachada y descubrir por qué este edificio sigue siendo uno de los tesoros arquitectónicos mejor preservados de la Ciudad.

Actividades para chicos durante las vacaciones de invierno

La programación incluye visitas guiadas infantiles, talleres de arte y dibujo y experiencias didácticas que combinan juego y aprendizaje. Todas buscan acercar conceptos vinculados con el cuidado del agua y el ambiente de una manera entretenida.

Fachada del Palacio de las Aguas Corrientes de Buenos Aires, edificio histórico revestido con cerámicas y terracotas inglesas.
Construido entre 1887 y 1894, el Palacio de las Aguas Corrientes fue el primer gran depósito distribuidor de agua potable de la Ciudad y hoy alberga el Museo del Agua. Foto: AySA

También se realiza la actividad “Un viaje en el tiempo en el Museo del Agua”, donde los más chicos pueden conocer cómo era la vida cotidiana en la Buenos Aires colonial, quiénes eran los aguateros y cómo surgieron los sistemas de abastecimiento de agua.

Las propuestas vespertinas son gratuitas, cuentan con inscripción previa y tienen cupos limitados.

La historia oculta detrás de la hermosa fachada del Palacio de las Aguas

Detrás de la imponente fachada del Palacio de las Aguas Corrientes se esconde una obra clave para la historia de Buenos Aires. El edificio fue inaugurado en 1894 como el primer gran depósito distribuidor de agua potable de la ciudad, en una época marcada por las epidemias de cólera y fiebre amarilla y por la necesidad de mejorar las condiciones sanitarias.

Aunque parece un palacio europeo, en realidad fue construido para albergar un gigantesco sistema de almacenamiento de agua. En su interior conserva una estructura de hierro fabricada en Bélgica con 180 columnas y 12 tanques capaces de almacenar más de 72 millones de litros, una de las obras de ingeniería más ambiciosas del continente para fines del siglo XIX.

Fachada del Palacio de las Aguas Corrientes de Buenos Aires, edificio histórico revestido con cerámicas y terracotas inglesas.
Construido entre 1887 y 1894, el Palacio de las Aguas Corrientes fue el primer gran depósito distribuidor de agua potable de la Ciudad y hoy alberga el Museo del Agua. Foto: AySA

Su exterior también guarda particularidades. La fachada está revestida con 300.000 piezas de terracota y cerámica esmaltada importadas desde Inglaterra, que fueron colocadas como un enorme rompecabezas. Además, incluye los escudos de la Nación, la Ciudad de Buenos Aires y las provincias argentinas existentes en aquel momento.

Las obras comenzaron en 1887 y se extendieron durante siete años. Tras dejar de funcionar como depósito en 1978, el edificio inició una nueva etapa vinculada al patrimonio cultural y en 1989 fue declarado Monumento Histórico Nacional. Hoy alberga el Museo del Agua y continúa siendo una de las construcciones más sorprendentes y fotografiadas de Buenos Aires.

Cómo visitar el Museo del Agua

Las actividades se desarrollan de lunes a viernes. Los talleres y propuestas especiales tienen ingreso por Viamonte 1951, mientras que las visitas al Palacio de las Aguas Corrientes y el acceso a la Biblioteca del Agua se realizan por Riobamba 750.

Quienes deseen participar pueden consultar el cronograma completo, horarios, requisitos e inscripciones a través de los canales oficiales del Museo del Agua. La programación especial estará disponible durante todo el receso invernal y se presenta como una alternativa cultural gratuita para disfrutar en familia dentro de uno de los edificios más impresionantes de Buenos Aires.