
Dubái se convirtió en la ciudad del futuro tanto para los residentes como para los visitantes. Como mundo árabe en el que prima el lujo, gran parte del territorio de la ciudad se creó ganándole espacio al desierto y uno de esos puntos culminantes es la zona de la palma, The Palm, un desarrollo con forma de hoja de palmera que, en realidad, es una isla artificial que se ve desde el espacio. Allí se instaló un complejo turístico reconocido como una maravilla de la ingeniería moderna, compuesto por un tronco, 17 frondas (hojas) y un rompeolas en forma de media luna.
Este proyecto, que comenzó en 2001, alberga hoy hoteles icónicos como Atlantis, The Palm y el parque acuático Aquaventure. Este alojamiento se hizo conocido por sus exclusivas y excepcionales suites que ofrecen espacios creados para brindar una experiencia inmersiva sin precedentes.
Uno de sus espacios más especiales es la Underwater Suite, una habitación “bajo el agua” que ofrece vistas directas al acuario Ambassador Lagoon a través de ventanales submarinos de piso a techo.

Esta suite de dos niveles se ha convertido en una de las experiencias más singulares, ya que permite dormir rodeado por más de 65.000 especies marinas en un entorno totalmente privado y silencioso. En la parte superior está el living con piscina, y en la inferior el dormitorio con vista de piso a techo al acuario.
Cuenta con servicio de mayordomo las 24 horas, una amplia sala de estar y una atmósfera diseñada para la absoluta desconexión. Como no podía ser de otra manera, es uno de los alojamientos más fotografiados y deseados de la ciudad.
El cuarto para dos personas, que cuesta alrededor de 7000 dólares por noche, incluye el desayuno y minibar de cortesía todos los días, así como traslados al aeropuerto. Estas suites de 165 m² ofrecen vistas directas al acuario Ambassador Lagoon.

Cenar debajo del mar sin mojarse
De todos modos, no hace falta contratar esta habitación para sentirse “debajo del mar”, como canta el cangrejo Sebastián en “La Sirenita”, pues este complejo hotelero incluye en su oferta al restaurante Ossiano, dentro de Atlantis, The Palm.
Allí las comidas se sirven a 10 metros de profundidad mientras se pueden ver nadando las 65.000 clases de peces. Lo presentan como una experiencia sensorial que combina arte, emoción y alta gastronomía en un escenario rodeado por el acuario Ambassador Lagoon.

Esto se debe a que se encuentra ubicado a 10 metros por debajo de uno de los acuarios más grandes del mundo. Posee una estrella Michelin y su propuesta está inspirada en una expedición por el océano, con un menú degustación dividido en diferentes etapas llamadas “olas”. Cada una representa un momento distinto del viaje y cambia con las temporadas, tomando inspiración de culturas costeras de todo el mundo y de la conexión entre el ser humano y el mar.

A través de ingredientes sostenibles, técnicas francesas y presentaciones artísticas, Ossiano intenta contar historias del océano desde la mesa. Tal es así que en 2025 se ubicó en el puesto N° 5 en la lista de los 50 Mejores Restaurantes de Medio Oriente y África del Norte. Las criaturas marinas que lo rodean pueden observarse a través de ventanales de piso a techo, creando un entorno inesperado que permite disfrutar de la cena mientras se contempla la vida marina en movimiento.




















