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El destino argentino que recuerda a los pueblos más remotos de España: está a 2.700 metros de altura y se encuentra entre enormes barrancas

Entre montañas, quebradas y calles empinadas, Iruya se convirtió en una de las postales más emblemáticas del norte argentino. Ubicado a 2.700 metros sobre el nivel del mar, este pueblo salteño conserva su arquitectura tradicional y ofrece algunos de los paisajes más impactantes de la región.

Iruya, Salta.
Iruya, Salta. Foto: Visit Salta.
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En el corazón del norte argentino, existe un pueblo que parece desafiar las leyes de la geografía. Rodeado por imponentes montañas y profundas quebradas, Iruya se alza a 2.700 metros sobre el nivel del mar y sorprende por su ubicación, que da la sensación de estar suspendido sobre la ladera de una montaña.

Su perfil escalonado, las calles estrechas y los caminos empinados generan una imagen que suele ser comparada con algunos de los pueblos más aislados de España. Esa combinación de paisaje, historia y arquitectura lo transformó en uno de los destinos más buscados de la Provincia de Salta.

Dónde queda el pueblo argentino suspendido a 2.700 metros de altura

Iruya se encuentra en el extremo norte de la provincia de Salta, en una zona montañosa atravesada por los ríos Iruya y Milmahuasi. Aunque pertenece administrativamente a Salta, una de las vías de acceso más utilizadas parte desde la localidad jujeña de Humahuaca.

Iglesia Nuestra Señora del Rosario y San Roque, Iruya, Salta. Foto: Instagram.
Iglesia Nuestra Señora del Rosario y San Roque, Iruya, Salta. Foto: Instagram.

La ubicación geográfica del pueblo explica gran parte de su atractivo. Enclavado entre barrancas y quebradas de montaña, el casco urbano se desarrolló adaptándose a cada desnivel del terreno, creando una postal única dentro del turismo argentino.

Un paisaje entre nubes: por qué se lo conoce como el pueblo colgado de la montaña

Quienes llegan por primera vez suelen quedar impactados por la forma en que las construcciones parecen emerger de la montaña. Las viviendas se distribuyen sobre pendientes pronunciadas y se integran de manera natural con el paisaje andino.

La sensación de aislamiento se potencia por el entorno que rodea al pueblo: enormes paredones de roca, caminos sinuosos y vistas panorámicas que cambian según la luz del día. Por esa particular geografía, muchas veces se lo define como un pueblo “colgado de la montaña”, una descripción que resume perfectamente su apariencia.

Calles de piedra y casas de adobe: la arquitectura tradicional que se conserva intacta

Más allá de sus paisajes, Iruya también destaca por su riqueza histórica. La zona estuvo habitada desde tiempos prehispánicos y, durante el período colonial, tuvo relevancia dentro de los circuitos comerciales vinculados al antiguo Marquesado del Valle de Tojo.

Uno de sus principales íconos es la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, construida en el siglo XVIII y considerada el corazón histórico de la localidad. A su alrededor crecieron las tradicionales casas de adobe y techos sencillos que todavía caracterizan al pueblo.

Iruya, Salta. Foto X.
Iruya, Salta. Foto X.

El valor patrimonial del lugar fue reconocido oficialmente en 1975, cuando fue declarado Lugar Histórico Nacional, una distinción que protege buena parte de su identidad arquitectónica y cultural.

Qué hacer en la zona: miradores panorámicos e itinerarios de trekking

Recorrer Iruya implica caminar. Sus calles empedradas, escalinatas y pendientes permiten descubrir rincones con vistas privilegiadas de las montañas que rodean el valle.

Entre las actividades más populares, se encuentran los senderos hacia distintos miradores naturales, desde donde es posible observar el pueblo entre las quebradas. También hay recorridos de trekking que conectan con parajes cercanos y permiten conocer más de la vida rural de la región.

Uno de los trayectos más conocidos es el que conduce hasta San Isidro de Iruya, una pequeña comunidad donde habitan familias de la cultura kolla. El acceso final debe realizarse a pie, lo que convierte la caminata en una experiencia muy valorada por los viajeros que buscan contacto directo con la naturaleza.

Cómo llegar a Iruya desde Salta y Jujuy: rutas y accesos recomendados

Llegar a Iruya forma parte de la aventura. Desde la ciudad de Salta hay aproximadamente 315 kilómetros, mientras que desde Humahuaca, en Jujuy, la distancia es de unos 74 kilómetros.

La ruta más habitual consiste en circular por la Ruta Nacional 9 hasta Humahuaca y luego continuar por la Ruta Provincial 133, un camino de montaña que atraviesa paisajes espectaculares antes de descender hacia el pueblo.

A pesar de su ubicación remota, Iruya recibe visitantes durante todo el año y se consolidó como uno de los destinos más emblemáticos de las quebradas andinas. Entre barrancas, caminos de altura y construcciones centenarias, conserva una identidad única que lo distingue entre los pueblos más fascinantes de la Argentina.

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