La miopía era una alteración visual asociada únicamente a la infancia. Pero ahora, un nuevo estudio realizado por investigadores del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) detectó que el 51,2% de los estudiantes de Medicina evaluados presentaba esta condición. El relevamiento incluyó a 295 jóvenes, con una edad promedio de 27 años.
Este resultado deja en evidencia otras proyecciones internacionales del mismo tipo de investigación, que indican un crecimiento sostenido de la miopía en los adultos. De hecho, dstintos trabajos científicos estiman que cerca de la mitad de la población mundial podría ser miope para 2050.

El trabajo argentino, presentado en la reunión anual de la Asociación para la Investigación en Visión y Oftalmología (ARVO), aporta datos locales sobre una tendencia que también alcanza a los adultos jóvenes, producto de la exposición a las pantallas y el tiempo que pasan expuestos a la luz natural.
Qué reveló el estudio del Hospital de Clínicas sobre la miopía
La investigación fue realizada por profesionales de la División Oftalmología del Hospital de Clínicas de la UBA junto con otros investigadores. El equipo estuvo integrado por Lidia Sarotto, Florencia Bugosén, Delicia Concepción Torrent, Carolina Pereyra y Rafael Iribarren.
Los especialistas analizaron a 295 estudiantes de Medicina, mediante encuestas y controles médicos. La edad promedio de los participantes fue de 27 años. En el relevamiento, el 51,2% presentó miopía, un porcentaje que los investigadores consideran significativo porque muestra la presencia de esta alteración en una población adulta joven.
“La mitad de las miopías se desarrollan a partir de los 18 a 20 años de edad en nuestro medio. Lo que cambió es que casi se duplicó su prevalencia en las últimas décadas”, explicaron los doctores Lidia Sarotto y Rafael Iribarren, del Hospital de Clínicas. Según los especialistas, entre los estudiantes universitarios la prevalencia pasó de alrededor del 30% al 50% en las últimas décadas.

Qué es la miopía y cuándo puede aparecer
La miopía es un error de refracción que dificulta ver con nitidez los objetos ubicados a distancia. En cambio, las imágenes cercanas suelen percibirse con mayor claridad. Habitualmente aparece durante la infancia y puede avanzar durante la adolescencia. Sin embargo, también puede desarrollarse en la adultez, incluso entre los 20 y los 40 años.
Su aparición está relacionada con diferentes factores. Los antecedentes familiares tienen un papel importante, pero también se estudian elementos ambientales y relacionados con los hábitos cotidianos.
En este sentido, el estudio del Hospital de Clínicas puso el foco en el tiempo destinado a actividades de visión cercana y en la exposición al aire libre. Los estudiantes evaluados pasaban, en promedio, 15 horas semanales al aire libre. Para los investigadores, se trata de un tiempo relativamente reducido frente a la cantidad de horas dedicadas a actividades académicas y de visión cercana.

El uso frecuente de dispositivos electrónicos también forma parte del escenario analizado. Sin embargo, los médicos que llevaron a cabo este análisis señalan estos factores como posibles elementos asociados al aumento de la prevalencia y no como una causa única de la miopía.
El estudio encontró, además, una mayor frecuencia de miopía entre las mujeres. Ellas representaron el 76,8% de los casos detectados. Los investigadores plantearon que esta diferencia podría relacionarse con una mayor dedicación al estudio y una menor permanencia en espacios exteriores.
Qué se puede hacer para cuidar la salud visual
Los doctores y oftalmólogos del Hospital de Clínicas remarcan la importancia de incorporar hábitos que reduzcan los factores de riesgo modificables. Entre las recomendaciones se encuentran:
- Pasar al menos 60 minutos al día al aire libre, equivalentes a unas 14 horas semanales.
- Estudiar y trabajar en ambientes con buena iluminación.
- Realizar pausas frecuentes durante las actividades que requieren visión cercana.
- Revisar las técnicas de estudio para reducir la exigencia visual prolongada.
- Utilizar los anteojos u otras correcciones ópticas indicadas por un profesional.
- Consultar con un oftalmólogo ante dificultades para ver de lejos o cambios en la visión.
Además, también mencionan la posibilidad de utilizar letras blancas sobre fondo negro en dispositivos electrónicos. No obstante, aclaran que todavía no existe evidencia concluyente que permita afirmar que esta configuración previene la miopía.
Antes de tener un diagnóstico, es muy común que la persona miope pueda esar acostumbrado a ver borrosos los objetos lejanos y no identificar que necesita una evaluación oftalmológica. La dificultad para leer carteles, reconocer rostros a distancia, ver el pizarrón o enfocar objetos lejanos son algunas señales que pueden justificar una consulta.
El diagnóstico permite determinar el grado de miopía y establecer la corrección óptica adecuada. Además, los controles oftalmológicos permiten evaluar la salud general de los ojos y detectar otras alteraciones.

















