
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que la Ciudad de Buenos Aires podría registrar lluvias durante la noche de este martes. Según el pronóstico extendido, la probabilidad de precipitaciones es de entre un 10 y 40%.
Según el clima, las precipitaciones podrían producirse entre las 19 y las 00 horas aproximadamente. Durante ese lapso, la temperatura se mantendrá cerca de los 9°C y el cielo estará mayormente cubierto.

En tanto, para el miércoles no se esperan lluvias y la jornada se presentará mayormente nublada, con temperaturas que oscilarán entre los 5°C y los 11°C. Hacia el jueves y viernes, el tiempo mejorará con la presencia de sol y máximas de hasta 13°C.
El fin de semana seguirá con temperaturas bajas, aunque con buenas condiciones meteorológicas. Para el sábado se prevé una máxima de 16°C, mientras que el domingo la temperatura volverá a descender levemente, sin probabilidades de precipitaciones en la Ciudad de Buenos Aires.
Cómo sigue el clima en Buenos Aires
- Miércoles 24 de junio: mínima de 5 °C y máxima de 11 °C con cielo mayormente nublado.
- Jueves 25 de junio: mínima de 8 °C y máxima de 13 °C con cielo algo nublado.
- Viernes 26 de junio: mínima de 6 °C y máxima de 13 °C con cielo parcialmente nublado.
Por qué el frío persistirá hasta el cierre de junio
El frío persistirá hasta el cierre de junio porque el patrón atmosférico previsto mantiene el dominio de una masa de aire frío y seco sobre Buenos Aires y gran parte del centro del país. Este tipo de configuración favorece jornadas con mínimas bajas, tardes frescas y escasas precipitaciones, un combo que impide una recuperación térmica importante y sostiene el ambiente invernal durante varios días consecutivos.

Además, la estabilidad del tiempo y la ausencia de sistemas cálidos significativos hacen que el alivio tarde en llegar. Por eso, más allá de pequeñas variaciones diarias, el pronóstico sigue apuntando a un escenario con heladas frecuentes, mañanas muy frías y temperaturas contenidas, consolidando una seguidilla de días donde el invierno no solo se siente, sino que empieza a instalarse de forma clara sobre el AMBA y sus alrededores.

















