Chunchuna Villafañe, protagonista del regreso de Perón: cómo fue el viaje histórico en 1972

La actriz y modelo integró la comitiva que acompañó a Juan Domingo Perón en su regreso al país tras 17 años de exilio. Su vínculo con el padre Carlos Mugica, el clima en aquel vuelo y los detalles de una travesía que quedó grabada en la historia argentina.

Chunchuna Villafañe fue una de las figuras más recordadas del vuelo que trajo a Perón en 1972
Chunchuna Villafañe fue una de las figuras más recordadas del vuelo que trajo a Perón en 1972 Foto: Archivo
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La historia argentina está hecha de grandes líderes, multitudes, símbolos y también de figuras inesperadas. Una de ellas fue Chunchuna Villafañe, la actriz, modelo y arquitecta que integró la comitiva del vuelo que trajo de regreso a Juan Domingo Perón al país el 17 de noviembre de 1972, después de 17 años de exilio. Décadas más tarde, su testimonio seguiría siendo valioso para reconstruir aquel episodio. Y hoy su figura vuelve a cobrar fuerza tras conocerse que murió el 4 de junio de 2026, a los 92 años, según confirmó su hija, Juana Molina.

No se trató de una pasajera más. En aquel vuelo histórico, Villafañe fue parte de una delegación de 154 personas que reunió a dirigentes políticos, sindicalistas, artistas, sacerdotes, intelectuales y deportistas, en una puesta en escena que buscaba blindar política y simbólicamente el retorno del líder justicialista. Entre los nombres más resonantes estaban Héctor Cámpora, Carlos Menem, Antonio Cafiero, Leonardo Favio, Marilina Ross, Rodolfo Ortega Peña y Carlos Mugica. En esa combinación de poder, cultura y militancia, la presencia de Chunchuna hablaba también de una Argentina convulsionada, vibrante y contradictoria.

Chunchuna Villafañe sobre el regreso de Perón

Por qué Chunchuna Villafañe fue una figura clave en el regreso de Perón

Aunque para buena parte del público era un ícono de la publicidad y la moda, Chunchuna Villafañe ya había mostrado un perfil político definido. Ella misma contó años después que siempre se asumió como peronista y que su presencia en el operativo de retorno no fue casual. Según su recuerdo, sabía que Perón la había elegido para integrar la comitiva, aunque la gestión concreta llegó a través de su entorno familiar y político. También recordó que el viaje le provocaba temor porque no solía volar, pero que aceptó porque entendía que estaba ante un hecho histórico.

Su vínculo con el padre Carlos Mugica, el clima en aquel vuelo y los detalles Foto: Archivo

Ese costado menos conocido de su vida pública es parte de lo que volvió tan singular a su figura. La propia Asociación Argentina de Actores y Actrices destacó, al despedirla este 4 de junio de 2026, su “activo compromiso social y político” y recordó que no solo formó parte de la comitiva que acompañó a Perón, sino que además colaboró con el padre Carlos Mugica en la Villa 31. Esa dimensión la aleja de cualquier lectura superficial: Chunchuna no fue solo una estrella de época, sino también una mujer involucrada en debates y causas que excedían por completo el brillo del espectáculo.

El vínculo de Chunchuna Villafañe con Carlos Mugica

Uno de los datos más relevantes para comprender su recorrido político y humano es justamente su relación con el padre Carlos Mugica, una de las figuras más emblemáticas del catolicismo social argentino y referente del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Diversas fuentes coinciden en que Chunchuna colaboró con él en tareas sociales en la Villa 31 de Retiro durante los años setenta, en una etapa marcada por el compromiso con los sectores más postergados.

Ese vínculo no quedó fuera del episodio del regreso de Perón. En su testimonio sobre el chárter, Villafañe afirmó que ella y Mugica fueron de los pocos que habían sido realmente invitados a sumarse a la misión, sin costear el viaje de su propio bolsillo. La frase, además de mostrar cercanía política, da cuenta del lugar simbólico que ambos ocupaban en esa comitiva que buscaba representar al peronismo en toda su amplitud: desde la dirigencia tradicional hasta el peronismo combativo, pasando por referentes culturales y religiosos.

Cómo fue el vuelo histórico de 1972

La secuencia del operativo comenzó días antes del aterrizaje en Ezeiza. El 14 de noviembre de 1972 partió desde Buenos Aires la delegación que iba a buscar a Perón; el líder, por su parte, se trasladó desde Madrid a Roma, donde mantuvo reuniones políticas y mediáticas antes de embarcar. Luego, el 16 de noviembre, el DC-8 de Alitalia despegó desde Fiumicino hacia Buenos Aires, con escala en Dakar y con una carga política excepcional: no era solo un avión, era una declaración de época.

El regreso del líder justicialista y los detalles de un viaje histórico Foto: Archivo

El vuelo condensó las tensiones de la Argentina de entonces. Viajaban juntos sectores que poco tiempo después quedarían enfrentados dentro del propio movimiento peronista. También estaban futuras figuras fundamentales del poder: además de Perón e Isabel, viajaban Cámpora, Lastiri y Menem, lo que convirtió a ese chárter en una especie de cápsula política de la Argentina que estaba por venir. Para Villafañe, en tanto, la experiencia fue intensa y cargada de incertidumbre: recordó que durante el trayecto conversó con Rodolfo Ortega Peña sobre las posibilidades y riesgos del aterrizaje en un país atravesado por la represión, la proscripción y el conflicto político.

La llegada a Ezeiza y la escena que quedó en la memoria

El aterrizaje del 17 de noviembre de 1972 quedó fijado para siempre en la historia argentina. Bajo una intensa lluvia y con un fuerte despliegue de seguridad ordenado por el gobierno de facto de Alejandro Agustín Lanusse, Perón volvió a pisar suelo argentino luego de casi dos décadas. Miles de militantes intentaron acercarse al aeropuerto, pero el cerco militar impidió que la multitud pudiera recibirlo como esperaba. De aquella jornada quedó la imagen inmortal de Rucci cubriendo a Perón con un paraguas, convertida luego en símbolo del Día de la Militancia.

Los detalles del vuelo Foto: La Nación

Chunchuna también recordó ese final con una mezcla de emoción y decepción. Según relató, había imaginado un recibimiento mucho más directo entre Perón y el pueblo, pero la llegada terminó bajo control militar y la delegación tuvo un margen de movimiento muy acotado. Esa frustración, sin embargo, no opaca el peso histórico del momento: el retorno de 1972 quebró el largo exilio del líder peronista y reconfiguró definitivamente el escenario político argentino. Perón permanecería 29 días en el país antes de volver a España y regresar de forma definitiva el 20 de junio de 1973.

La muerte de Chunchuna Villafañe y el valor de su testimonio histórico

La muerte de Chunchuna Villafañe, ocurrida el 4 de junio de 2026 a los 92 años, vuelve a poner en primer plano una historia que combina espectáculo, política, militancia y memoria. Su fallecimiento fue confirmado por su hija, Juana Molina, y reproducido por distintos medios, mientras instituciones del mundo artístico subrayaron tanto su trayectoria actoral como su compromiso social y político.

Por eso, su nombre no reaparece solo como una celebridad de otra época. Chunchuna ocupa un lugar propio en la historia porque estuvo en el centro de una postal decisiva del país, porque compartió camino con figuras como Mugica, Ortega Peña y Favio, y porque su vida demuestra que detrás de una gran imagen pública también puede haber una convicción profunda. En el recuerdo del regreso de Perón, su presencia sigue siendo la de una protagonista inesperada, pero absolutamente real, de uno de los viajes más importantes de la Argentina del siglo XX.