
El mundo de la cultura y el espectáculo argentino despidió este jueves a una de sus figuras más elegantes y versátiles: Chunchuna Villafañe murió a los 92 años. La noticia fue confirmada por su hija, la artista Juana Molina, a través de un emotivo mensaje en redes sociales que rápidamente generó repercusión y muestras de afecto.
Actriz, exmodelo y arquitecta, Villafañe dejó una marca profunda en distintas áreas del arte y la cultura nacional. Dueña de una presencia inconfundible y de un espíritu inquieto, su carrera atravesó varias décadas y formatos, consolidándola como una personalidad única dentro del ambiente artístico.
El emotivo mensaje de Juana Molina tras la muerte de Chunchuna Villafañe
El anuncio de su muerte llegó acompañado de un texto íntimo y conmovedor de Juana Molina, quien compartió su dolor con palabras cargadas de sensibilidad: “Queridos amigos, murió mi querida mamita. Era algo que esperaba y temía. Sucedió esta madrugada. Es un cocktail de sensaciones. Cuando volví a su casa y vi su cama vacía me di cuenta de que la voy a extrañar mucho. Esa ausencia inmensa”.

En su despedida, la música y actriz también evocó la relación cercana y cotidiana que mantenían: “Ir a su casa a conversar era algo que hacía muy a menudo y sería incapaz de recordar alguna de esas conversaciones que duraban horas. No sé de qué hablábamos, pero hablábamos mucho”.
Molina anticipó además que se tomará un tiempo de recogimiento familiar y suspendió su actividad artística inmediata: “Creo que ahora quiero estar con mi hijita bien juntitas las dos. Así que, con mucha tristeza, quiero avisarles que mañana no voy a poder hacer el show en @xlrcluboficial, San Miguel. Hasta hace unos minutos pensé en hacerlo igual, pero luego me pareció que iba a ser una epopeya que no puedo protagonizar. Estoy siempre agradecida por su apoyo y amor. Pasará, sanará”.
La trayectoria de Chunchuna Villafañe: del modelaje al cine premiado
Nacida el 9 de abril de 1940 en Buenos Aires, Chunchuna Villafañe fue una figura adelantada a su tiempo. Inició su carrera como modelo publicitaria, destacándose en las campañas gráficas de las décadas del 60 y 70, donde su estilo sofisticado y su magnetismo la convirtieron en un rostro emblemático de la época.

Con el paso de los años, amplió su horizonte profesional y se volcó a la actuación y arquitectura, desarrollando un recorrido poco usual y altamente valorado dentro del ámbito cultural argentino.
Uno de los hitos más importantes de su carrera llegó con su participación en La historia oficial (1985), el film dirigido por Luis Puenzo que se consagró con el Óscar a Mejor película de habla no inglesa en 1986. En esa producción, Villafañe compartió pantalla con Norma Aleandro en una escena que quedó en la memoria del cine nacional. Su trabajo fue reconocido con una nominación al Cóndor de Plata y el premio a Mejor actriz de reparto en el Festival de Cine de Chicago en 1985.
Cine, teatro y legado: por qué Chunchuna Villafañe fue una figura clave
Su recorrido artístico también incluyó el teatro, donde participó en obras como Cartas de amor, dirigida por Oscar Barney Finn, y Acaloradas, en la que compartió escenario con figuras como Carmen Barbieri y Andrea Politti, mostrando su capacidad para adaptarse a distintos registros escénicos.

En cine, fue parte de títulos relevantes y diversos como Nunca estuve en Viena de Antonio Larreta, Vidas privadas de Fito Páez y Extraño de Santiago Loza, consolidando una filmografía que combinó prestigio, riesgo y sensibilidad.
La muerte de Chunchuna Villafañe representa el cierre de una etapa para la cultura argentina, pero también deja un legado artístico y humano que trasciende generaciones. Su elegancia natural, su curiosidad constante y su calidez personal permanecerán como parte de la memoria colectiva de un país que la vio brillar en múltiples escenarios.
















