comscore

Empezó con $700, creó un alfajor vegano y hoy produce 170 unidades por hora

La emprendedora, vegana desde los 10 años, desarrolló la receta en la cocina de la casa de sus padres, en Berazategui. Conocé su historia.

Lucía Mariño desarrolló el primer alfajor vegano del país cuando era estudiante universitaria. Once años después, lidera una empresa que fabrica cerca de 1,5 millones de unidades por año.
Lucía Mariño desarrolló el primer alfajor vegano del país cuando era estudiante universitaria. Once años después, lidera una empresa que fabrica cerca de 1,5 millones de unidades por año. Foto: Un Rincón Vegano
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

En 2014, cuando el veganismo todavía estaba lejos de convertirse en una tendencia de consumo masivo en la Argentina, Lucía Mariño encontró un problema que parecía simple, pero que terminaría transformándose en una oportunidad de negocio. No conseguía un alfajor elaborado sin ingredientes de origen animal. Once años después, aquella búsqueda personal derivó en una fábrica que produce cerca de 170 alfajores por hora, comercializa más de diez variedades y proyecta desembarcar en nuevos mercados internacionales.

La emprendedora, vegana desde los 10 años, desarrolló la receta en la cocina de la casa de sus padres, en Berazategui. En ese momento, incluso las dietéticas y los comercios especializados rechazaban este tipo de productos porque prácticamente no existía demanda.

Cuando nadie apostaba por un alfajor vegano

“Me decían que no todo el tiempo. Hoy parece raro porque es una categoría que creció muchísimo, pero en ese momento nadie quería vender un producto vegano”, e.

Antes de lanzar Un Rincón Vegano, Mariño elaboraba junto a su familia tartas, postres y medialunas veganas. Sin vehículo propio, trasladaban la producción en un carrito de compras y viajaban en tren hasta la Ciudad de Buenos Aires para abastecer a algunos de los pocos restaurantes especializados que existían por entonces.

Sin embargo, el volumen no alcanzaba para convertir esa actividad en un negocio escalable. Fue entonces cuando comenzó a pensar en un producto de consumo masivo. La respuesta apareció en uno de los clásicos indiscutidos de la industria alimenticia argentina.

“Pensé que si lograba hacer una versión vegana con el mismo sabor que un alfajor tradicional podía llegar a mucha más gente”, explicó en diálogo con iProfesional.

Alfajores veganos elaborados por Un Rincón Vegano, la empresa fundada por Lucía Mariño
Lucía Mariño desarrolló el primer alfajor vegano del país cuando era estudiante universitaria. Once años después, lidera una empresa que fabrica cerca de 1,5 millones de unidades por año. Foto: Un Rincón Vegano

El kilo de chocolate que cambió su historia

Desarrollar la receta fue mucho más complejo que reemplazar el dulce de leche. Las tapas, los baños de chocolate, las grasas y hasta algunos colorantes utilizados por la industria contenían ingredientes de origen animal. En aquel momento prácticamente no existían insumos específicos ni proveedores preparados para ese tipo de elaboración.

La primera inversión fue mínima: $700 prestados por sus padres para comprar un kilo de chocolate. “No trabajaba, estaba estudiando. Ese kilo de chocolate era un montón para mí. Después terminé comprando toneladas, pero me acuerdo perfectamente de ese primer kilo”, cuenta.

Los primeros alfajores se hacían de manera artesanal y ni siquiera tenían packaging propio. Se acomodaban en cajas de empanadas y más tarde en tuppers que la familia transportaba en colectivos y trenes para recorrer dietéticas porteñas. Muchas veces, incluso, tenían dificultades para viajar por el volumen de la mercadería.

Pero algo comenzó a suceder. Los consumidores probaban el producto y luego regresaban a buscarlo. Las consultas se multiplicaron y los comercios empezaron a pedir cada vez más unidades. La producción artesanal ya no alcanzaba para cubrir la demanda.

Alfajores veganos elaborados por Un Rincón Vegano, la empresa fundada por Lucía Mariño
Lucía Mariño desarrolló el primer alfajor vegano del país cuando era estudiante universitaria. Once años después, lidera una empresa que fabrica cerca de 1,5 millones de unidades por año. Foto: Un Rincón Vegano

De la cocina familiar a una fábrica que produce 1,5 millones de unidades al año

Durante años, Lucía y su madre envolvieron alfajores a mano hasta la madrugada para cumplir con los pedidos. Dormían pocas horas y reinvertían cada peso generado por el emprendimiento.

“Nunca dejamos de reinvertir. Todo lo que entraba volvía al negocio. Primero fue para ampliar los espacios, después para comprar máquinas y más adelante para incorporar equipamiento que nos permitiera aumentar la producción”, señala.

La vivienda familiar también debió transformarse. Con cada etapa de crecimiento construían nuevos espacios para dar lugar a la producción hasta que finalmente levantaron el galpón donde hoy funciona la fábrica.

Actualmente, la marca ofrece más de diez variedades de alfajores. Entre ellas aparecen sabores como banana split, frutos del bosque, coco con dulce de leche vegetal, black vainilla, black chocolate y pasta de maní. Además, sumó una línea de galletitas y desarrolló una segunda marca enfocada en alimentos integrales y opciones saludables.

El próximo objetivo: conquistar nuevos mercados

La empresa ya tuvo una experiencia de comercialización en Estados Unidos, aunque decidió ponerla en pausa mientras busca socios estratégicos alineados con su visión de crecimiento.

Lucía Mariño, fundadora de Un Rincón Vegano y creadora del primer alfajor vegano de Argentina.
Lucía Mariño desarrolló el primer alfajor vegano del país cuando era estudiante universitaria. Once años después, lidera una empresa que fabrica cerca de 1,5 millones de unidades por año. Foto: Caras

“El producto funcionó muy bien, pero preferimos esperar antes que crecer de cualquier manera”, afirma la emprendedora.

Con una producción cercana a 1,5 millones de alfajores por año, la compañía vuelve a mirar hacia el exterior. Entre los mercados que analiza aparecen India y Bangladesh, dos países donde el consumo de alimentos elaborados sin ingredientes de origen animal muestra un crecimiento sostenido.

La historia detrás de Un Rincón Vegano comenzó con una estudiante universitaria, un kilo de chocolate comprado con dinero prestado y largas recorridas en tren cargando mercadería. Hoy, aquel proyecto que nació cuando casi nadie creía en el veganismo se convirtió en una empresa que vende cerca de 170 alfajores cada hora y busca llevar su producto mucho más allá de las fronteras argentinas.