
En 2010, una niña de apenas 5 años visitó un refugio de animales en San Francisco, Estados Unidos, sin imaginar que estaba a punto de cambiar la vida de un gato que había sido encontrado desnutrido en la calle. Trece años después, aquel pequeño felino blanco y negro se convertiría en el primer gato de terapia del programa de acompañamiento a pasajeros del aeropuerto de la ciudad.
Su nombre es Duke Ellington Morris y su historia comenzó lejos de las terminales aéreas. Antes de convertirse en un animal de terapia, había sido rescatado de una colonia de gatos callejeros y trasladado a un centro de adopción.
Con el paso de los años, su carácter tranquilo y sociable lo llevó a recorrer hospitales, residencias de adultos mayores y universidades. Según su cuidadora, llegó a interactuar con aproximadamente 5.000 personas en un período de cinco o seis años, antes de sumar un nuevo desafío a los 14 años.

En 2010, una niña de 5 años adoptó a un gato desnutrido que había sido rescatado de la calle
La historia comenzó cuando Jennifer Morris decidió llevar a su hija al centro municipal de protección animal de San Francisco para adoptar una mascota.
Entre los animales disponibles se encontraba un gato blanco y negro que había sido encontrado en una colonia de felinos callejeros. El animal presentaba signos de desnutrición y necesitaba una familia que pudiera cuidarlo.
Cuando la pequeña se acercó a su jaula, el gato extendió las patas por debajo de la puerta, intentando establecer contacto con ella. Ese gesto fue suficiente para conquistar a la niña. Jennifer decidió adoptarlo y llevarlo a casa, donde comenzó una nueva etapa para el animal.

Originalmente se llamaba Tai Chi Tuxedo, pero su familia lo rebautizó como Duke Ellington, en homenaje al célebre músico estadounidense de jazz.
Desde sus primeros días en el hogar, el felino mostró una personalidad particular. Era tranquilo, disfrutaba del contacto humano y parecía sentirse cómodo incluso frente a personas desconocidas. Aquellas características despertarían una idea que terminaría transformando su vida.
De un refugio a los hospitales: el gato de terapia que acompañó a unas 5.000 personas
Al observar su comportamiento, Jennifer Morris decidió inscribir a Duke en un programa de terapia asistida con animales de la Sociedad para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales de San Francisco (SPCA).

Después de superar las evaluaciones correspondientes, el gato comenzó a participar en actividades destinadas a brindar compañía y bienestar emocional. Uno de sus principales destinos fue el hospital psiquiátrico Langley Porter, perteneciente a la Universidad de California en San Francisco (UCSF).
También visitó residencias para adultos mayores, unidades de cuidados intensivos y espacios universitarios, donde estudiantes y pacientes podían acercarse para acariciarlo.
En algunos hospitales, Duke era trasladado en un carrito especial para facilitar las visitas sin alterar las condiciones de atención médica.
Según una publicación de la UCSF de 2019, Jennifer estimaba que el felino había interactuado con unas 5.000 personas durante los cinco o seis años anteriores.
La mujer dedicaba entre 10 y 15 horas mensuales a estas actividades voluntarias. En determinadas jornadas universitarias, Duke podía recibir la atención de entre 50 y 100 estudiantes.

Su presencia ofrecía momentos de distracción y compañía a personas que atravesaban situaciones difíciles. Sin embargo, estas actividades no reemplazaban tratamientos médicos ni garantizaban beneficios terapéuticos individuales.
En 2023, Duke Ellington Morris se convirtió en el primer gato de terapia del aeropuerto de San Francisco
La historia dio un nuevo giro en mayo de 2023, cuando Duke tenía 14 años. Después de varios años visitando instituciones, fue incorporado a la Wag Brigade, un programa del Aeropuerto Internacional de San Francisco creado para ayudar a los pasajeros a sentirse más tranquilos antes de viajar.
La iniciativa había comenzado en 2013 con perros especialmente preparados para interactuar con viajeros. Con el tiempo, también incorporó otros animales, entre ellos un cerdo y un conejo.

Sin embargo, hasta la llegada de Duke, ningún gato había formado parte del equipo. Su incorporación lo convirtió en el primer felino de la Wag Brigade, un reconocimiento que llamó la atención de medios estadounidenses.
Durante sus recorridos por el aeropuerto, Duke aparecía acompañado por Jennifer, quien supervisaba las interacciones y procuraba respetar sus momentos de descanso.
Los animales participantes utilizaban chalecos identificatorios con la inscripción Pet Me, una invitación para que los pasajeros pudieran acercarse y acariciarlos.
Así, el gato que había sido encontrado desnutrido en la calle comenzó a recibir a viajeros de diferentes partes del mundo. Su historia representa una transformación poco habitual: pasó de necesitar cuidados y protección a participar en actividades de acompañamiento emocional para miles de personas.

Aunque la incorporación al aeropuerto ocurrió en 2023, el recorrido de Duke Ellington Morris continúa siendo un ejemplo del papel que pueden desempeñar los animales rescatados en programas de interacción y bienestar.
Trece años después de aquella adopción, el gato que había extendido sus patas hacia una niña desde una jaula terminó convirtiéndose en el primer felino de terapia de un programa del aeropuerto de San Francisco.




















