
Un hombre que denunció a su vecino por ruidos molestos en Brasil terminó condenado a pagarle una indemnización de 3.000 reales (unos 550 dólares) después de que la Justicia rechazara su reclamo. El caso ocurrió en el estado de Rio Grande do Norte y fue difundido el 23 de octubre de 2026 por la oficina de prensa del Tribunal de Justicia (TJRN). El juez Diego Dantas concluyó que las pruebas no acreditaban el exceso de ruido denunciado y que el demandante había incurrido en abuso de derecho.
Qué denunció el hombre y por qué la Justicia rechazó su reclamo
El conflicto comenzó por las supuestas fiestas que un vecino organizaba durante los fines de semana en una vivienda de playa de la comunidad de Caraúbas. Según el denunciante, la música sonaba a un volumen excesivo y las reuniones se extendían hasta la madrugada.
Por ese motivo, presentó una demanda ante el Juzgado Especial de la Comarca de Extremoz. Solicitó que la Justicia obligara al vecino a interrumpir las molestias y le concediera una indemnización por daño moral.

Sin embargo, el análisis de las pruebas no respaldó su versión. El juez Diego Dantas determinó que el informe pericial presentado no contenía elementos suficientes para demostrar objetivamente que los ruidos superaran los límites legales de tolerancia.
Los testimonios también resultaron determinantes. Los testigos señalaron que el acusado utilizaba un equipo de sonido pequeño, con un volumen compatible con una vivienda, durante encuentros esporádicos y en horarios razonables.
La condena anterior por calumnias que cambió el resultado del juicio
Durante su defensa, el vecino presentó un antecedente judicial: el denunciante ya había sido condenado penalmente por realizar acusaciones falsas contra él.
En aquel proceso le había atribuido delitos graves, entre ellos participación en organizaciones criminales, contrabando y disparos de armas de fuego. Según el comunicado del TJRN, esas acusaciones fueron declaradas falsas mediante una sentencia penal firme.
El acusado respondió entonces con una contrademanda por los perjuicios sufridos. El magistrado consideró que insistir en acusaciones ya rechazadas por la Justicia penal y someter al vecino a otro proceso sin respaldo probatorio constituía un abuso de derecho.
Finalmente, rechazó el reclamo por ruidos molestos y ordenó al denunciante pagar 3.000 reales por daño moral. La información publicada no precisa si esta última decisión quedó firme.
Qué pasa en la Argentina: esto establece la ley sobre los ruidos molestos entre vecinos
En Argentina, el artículo 1973 del Código Civil y Comercial regula las molestias provenientes de inmuebles vecinos, entre ellas los ruidos, las vibraciones y los olores.
La norma establece que esas molestias no deben superar la tolerancia normal, teniendo en cuenta las características del lugar. Además, permite que un juez ordene el cese de la actividad que genera el problema y, cuando corresponda, una indemnización por los daños.
Para respaldar un reclamo, pueden resultar útiles los registros de los episodios, las mediciones acústicas y los testimonios, según las circunstancias del caso y las exigencias de la jurisdicción.
Perder una demanda por falta de pruebas no implica automáticamente tener que indemnizar al vecino denunciado. En el caso brasileño, el juez fundamentó la condena en una conducta abusiva y en antecedentes concretos de acusaciones falsas.
















