Megaproyecto de China bajo el mar: construyó un centro de datos submarino que consume menos energía y tiene 2.000 servidores

El proyecto, ubicado frente a la costa de Shanghái, combina tres elementos clave en un mismo modelo: generación renovable, enfriamiento natural y alta capacidad de cómputo. El sistema fue concebido para operar completamente bajo el agua.

China construyó un centro de datos submarino que consume menos energía y tiene 2.000 servidores.
China construyó un centro de datos submarino que consume menos energía y tiene 2.000 servidores. Foto: Data Center Dynamics
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El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial (IA) está reconfigurando la infraestructura tecnológica global. A medida que aumentan las necesidades de procesamiento, también lo hacen la demanda de sistemas de refrigeración, la ocupación de espacio físico y los requerimientos energéticos. En este contexto, China avanza con una apuesta innovadora: trasladar parte de esos centros de datos al fondo del océano y alimentarlos con energía eólica marina.

Hito tecnológico de China: cómo logró crear un centro de datos submarino con 2.000 servidores y energía eólica

El proyecto, ubicado frente a la costa de Shanghái, combina tres elementos clave en un mismo modelo: generación renovable, enfriamiento natural y alta capacidad de cómputo. Se trata de un centro de datos submarino desarrollado en el área de Lingang, a unos 10 kilómetros de la costa, que busca responder a uno de los mayores desafíos de la era digital: sostener el crecimiento de la IA sin disparar los costos energéticos y ambientales.

A diferencia de las instalaciones tradicionales, el sistema fue concebido para operar completamente bajo el agua. Actualmente, alberga unos 2.000 servidores distribuidos en múltiples niveles, en una estructura sumergida a unos 10 metros de profundidad. Esta primera fase del proyecto opera con una capacidad de 2,3 megavatios, dentro de un plan mayor que apunta a alcanzar los 24 megavatios en etapas posteriores.

El sistema alberga unos 2.000 servidores distribuidos en múltiples niveles, a unos 10 metros de profundidad. Foto: Data Center Dynamics

A nivel de infraestructura, la obra presenta una complejidad notable: varias salas de servidores distribuidas en distintos niveles bajo el lecho marino, conectadas a un parque eólico marino de 200 megavatios. La electricidad se transporta hasta el centro mediante cables compuestos, permitiendo llevar la energía renovable directamente a los módulos sumergidos.

Por qué el agua de mar ayuda a reducir el gasto energético del centro de datos submarino

Uno de los puntos críticos de cualquier centro de datos es su sistema de refrigeración. En instalaciones terrestres, una porción significativa del consumo eléctrico se destina a evitar el sobrecalentamiento de los equipos, ya que las altas temperaturas afectan tanto el rendimiento como la vida útil de los servidores.

En el caso del sistema submarino, el mar funciona como un disipador térmico natural. A través de un mecanismo de intercambio de calor mediante tuberías, la instalación utiliza la temperatura del agua para enfriar los servidores sin necesidad de sistemas tradicionales que consumen energía y agua dulce.

La instalación utiliza la temperatura del agua para enfriar los servidores sin necesidad de sistemas tradicionales. Foto: Data Center Dynamics

El resultado es un ahorro energético estimado en un 22,8%, además de eliminar por completo el uso de agua dulce para refrigeración. A esto se suma una eficiencia destacada: el centro puede alcanzar un índice PUE por debajo de 1,15, una cifra que lo acerca al ideal teórico de máxima eficiencia (1), y que supera ampliamente a muchos centros de datos convencionales.

Otro beneficio clave es la reducción del uso del suelo. Este tipo de infraestructura disminuye en más de un 90% la necesidad de espacio terrestre, una ventaja significativa en zonas urbanas o con limitaciones geográficas.

Impacto y revolución en la Inteligencia Artificial: qué implica este centro de datos chino para el futuro

El avance de la inteligencia artificial ya está presionando la infraestructura energética global. Los centros de datos consumen cantidades crecientes de electricidad y la expansión de estas tecnologías amenaza con acelerar aún más esa demanda.

El resultado es un ahorro energético estimado en un 22,8%, además de eliminar el uso de agua dulce para refrigeración. Foto: Data Center Dynamics

En ese escenario, el proyecto chino apunta a integrar en un solo modelo lo que hasta ahora se resolvía por separado: alta densidad computacional, energía renovable y refrigeración eficiente. Este enfoque no solo reduce costos, sino que también mejora la sustentabilidad del sistema.

China, que viene adoptando la IA en múltiples sectores productivos, enfrenta el desafío de sostener ese crecimiento sin comprometer recursos clave. La iniciativa de Shanghái ofrece una posible respuesta al combinar energía eólica marina con infraestructura tecnológica de última generación.