
Lo que durante décadas fue un conjunto de viviendas vacías y construcciones deterioradas en el norte de España, hoy comienza a renacer gracias a un ambicioso proyecto de recuperación. Bárcena de Bureba, una pequeña localidad ubicada en la provincia de Burgos, permaneció prácticamente abandonada desde la década de 1970, pero una pareja de origen neerlandés decidió cambiar su destino.
Maaike Geurts y Tibor Strausz adquirieron gran parte del antiguo poblado y pusieron en marcha una iniciativa destinada a convertirlo en una ecoaldea autosuficiente. El objetivo es combinar energías renovables, agricultura regenerativa y vida comunitaria para atraer nuevos habitantes interesados en un modelo de desarrollo más sostenible.

La propuesta no solo busca rescatar un pueblo que estuvo deshabitado durante más de medio siglo, sino también demostrar que es posible revitalizar zonas rurales afectadas por la despoblación mediante proyectos innovadores y respetuosos con el medio ambiente.
Era un pueblo español abandonado desde 1970: cómo lo convirtieron en una ecoaldea sustentable
Cuando la pareja llegó a Bárcena de Bureba encontró un escenario marcado por el abandono. Las viviendas de piedra estaban deterioradas, los caminos requerían reparaciones y gran parte de los terrenos permanecían sin uso desde hacía décadas.
La compra incluyó alrededor de 60 inmuebles y una importante superficie de tierras. Desde entonces, los nuevos propietarios comenzaron un proceso de recuperación integral basado en criterios ecológicos y de autosuficiencia.

Uno de los primeros desafíos fue garantizar el acceso a la energía. Para ello instalaron una red alimentada por paneles solares y un sistema de almacenamiento mediante baterías ubicadas en un contenedor marítimo reciclado. De esta forma, la futura comunidad podrá abastecerse sin depender de fuentes energéticas convencionales.
Además, aprovecharon los recursos naturales de la zona para desarrollar sistemas de riego, balsas de almacenamiento de agua y proyectos agrícolas orientados a la producción sostenible de alimentos. Entre los planes también figura la creación de huertas comunitarias y un bosque comestible que combine biodiversidad, conservación ambiental y producción alimentaria.
La iniciativa busca que los habitantes puedan desarrollar una vida conectada con la naturaleza, reduciendo al mínimo el impacto ambiental y fomentando la colaboración entre vecinos.

Bárcena de Bureba quiere sumar nuevos habitantes: de qué país europeo llegarán las nuevas familias
Tras años de trabajo y planificación, los impulsores del proyecto comenzaron a convocar a personas interesadas en instalarse en la localidad.
Según explicaron los responsables de la ecoaldea, las primeras familias que podrían llegar para habitar el lugar provienen de los Países Bajos, país de origen de los fundadores. En una primera etapa, esperan recibir a seis familias neerlandesas interesadas en formar parte de la experiencia.
Sin embargo, la convocatoria no se limita a ese país. El proyecto también está abierto a personas de distintas nacionalidades que deseen involucrarse en la reconstrucción y el desarrollo de la comunidad.

Para dar a conocer la iniciativa, durante los últimos meses se organizaron festivales culturales, encuentros artísticos y actividades recreativas que atrajeron visitantes de diferentes regiones de España y Europa. La estrategia apunta a generar movimiento, fortalecer el sentido comunitario y mostrar el potencial de un pueblo que permaneció en silencio durante más de 50 años.
Mientras muchas localidades rurales europeas continúan perdiendo población, Bárcena de Bureba intenta escribir una historia diferente. Lo que alguna vez fue un pueblo abandonado hoy se perfila como un ejemplo de recuperación territorial basada en la sustentabilidad, la innovación y la vida comunitaria.


















