
El potus se ganó un lugar en muchos hogares por su capacidad de sobrevivir con pocos cuidados y su aspecto siempre verde. Sin embargo, para que luzca saludable, es clave prestar atención al riego, la luz y el estado de sus hojas. En los últimos años, se hizo popular un truco casero: rociar las hojas con agua de arroz, el líquido que queda tras enjuagar los granos antes de cocinarlos.
A pesar de que el agua de arroz contiene algo de almidón y nutrientes, no existen pruebas suficientes de que pulverizarla sobre el follaje haga que el potus crezca más rápido o tenga hojas más verdes. La diferencia entre regar la tierra y rociar las hojas es importante, y los especialistas advierten que los resultados pueden variar.
Para qué se usa el agua de arroz en el potus y qué dice la ciencia
El agua de arroz suele aprovecharse como complemento en el cuidado de plantas, pero su efectividad depende de cómo se prepare y de la cantidad de agua y tipo de arroz utilizados.

Por eso, no conviene considerar el agua de arroz como un fertilizante completo ni como un remedio seguro para recuperar un potus en mal estado. Tampoco reemplaza los cuidados básicos: riego adecuado, buena iluminación y limpieza de las hojas.
Si el objetivo es mejorar el aspecto del follaje, lo más recomendable es retirar el polvo con un paño suave humedecido en agua limpia, una opción sencilla y segura.
Cómo preparar y aplicar agua de arroz en las plantas
Para quienes quieran probar este método, el agua de arroz se obtiene al lavar los granos crudos en un recipiente limpio, agregando agua potable y moviendo suavemente durante unos segundos. Luego se cuela el líquido y se deja enfriar si es necesario. Es fundamental no agregar sal, aceite ni otros ingredientes y usar el agua fresca, ya que si se guarda varios días puede fermentar y favorecer el crecimiento de microorganismos.
No existe una dosis estándar para aplicar sobre las hojas del potus, y no se recomienda preparar mezclas concentradas ni rociar todas las hojas sin antes probar la tolerancia de la planta.
Cuándo conviene rociar el potus y qué precauciones tener
Si se decide experimentar con el agua de arroz, lo ideal es hacerlo con moderación y observar cómo responde la planta. Es importante evitar que las hojas queden mojadas por mucho tiempo, ya que la humedad persistente y la falta de ventilación pueden favorecer la aparición de hongos.
El exceso de residuos orgánicos también puede generar malos olores o el desarrollo de microorganismos. Por eso, no es recomendable rociar el potus todos los días ni aplicar el líquido sobre plantas que ya muestran manchas, hojas amarillas o signos de deterioro sin antes identificar la causa.
Si las hojas están caídas o amarillentas, conviene revisar el sustrato y asegurarse de que la maceta tenga buen drenaje. El exceso de agua en las raíces es uno de los problemas más comunes en las plantas de interior.



















