Por Melisa Bubica
La acelga es una verdura muy versátil en la cocina, ya que funciona perfecto en tartas, rellenos y distintas preparaciones. Su sabor suave combina bien con distintos ingredientes: huevos, pimiento morrón, un clásico en las tartas. Además, es una opción económica y fácil de conseguir, ideal para resolver comidas caseras sin gastar de más.
En esta receta, la idea es aprovechar todo: por un lado, preparar una tarta clásica de acelga, bien sabrosa y rendidora; y por otro, usar los tallos para hacer un snack simple y saludable que podés sumar como guarnición o para tener algo para picotear.
Muchas veces los tallos se descartan por costumbre, pero tienen una textura firme y un sabor suave, que nos da la libertad de condimentarlo de miles de formas. Además, aportan fibra y son una buena manera de evitar el desperdicio en la cocina.
Usarlos es una forma práctica de sacarle el máximo provecho a la verdura; también cuenta hacer lo mismo con las hojas de remolacha. Esta receta es una opción más económica y consciente.

La tarta de acelga, un clásico que no falla, con huevo picado o morrones, ¡siempre termina siendo una gran comida! Para la tarta, podés usar las hojas previamente hervidas o salteadas. Combinadas con huevo, queso y algunos condimentos, lográs un relleno cremoso y bien equilibrado. Es una de esas recetas que siempre funcionan, tanto para un almuerzo rápido como para una cena sin complicaciones.
Además, podés adaptarla según lo que tengas en casa: sumar cebolla, ajo o incluso un poco de queso extra para darle más sabor.

Los tallos de la acelga se pueden cortar en tiras, empanizar y cocinar al horno con un poco de aceite y condimentos. No lleva mucho tiempo y lo mejor es que se transforman en un snack crocante, ideal para acompañar con un dip de mayonesa o hummus.
También podés probar distintas combinaciones de especias para darles más sabor. Esta es una receta de aprovechamiento, ya que utilizamos la planta completa. Las hojas para la tarta y los tallos para hacer el snack crocante.
Es importante lavar muy bien los tallos y hojas para quitarles toda la tierra. Luego, a la hora de usar las hojas, picarlas bien y escurrirlas para evitar exceso de agua. Y el último tip: al cortar los tallos de tamaño parejo para una cocción uniforme.
¡Si te gustó esta receta, compartila! Encontrá más ideas de menús semanales, tips, consejos y más recetas dulces y saladas en nuestra sección Recetas.