
La decisión entre porotos secos y porotos enlatados puede transformar desde una ensalada hasta un guiso. Según chefs y expertos en gastronomía, el tipo de legumbre que se elija influye en la textura, el sabor y hasta en el tiempo de preparación de cada receta.
La chef Sharon Salloum, referente de la cocina de Medio Oriente, fue tajante: en esa tradición solo se usan porotos secos. “El garbanzo enlatado está demasiado cocido para hacer falafel. Tiene una textura equivocada”, explicó. Para platos donde la textura es clave, como ensaladas o falafel, los secos mantienen mejor su forma y no se deshacen.
La cocinera y autora Emiko Davies coincidió en que los porotos secos ofrecen la mejor textura. Sin embargo, aclaró que los enlatados tienen su lugar en la cocina diaria: son ideales para sopas, guisos y pastas, donde no importa si algunos se rompen o quedan blandos. Además, los enlatados permiten resolver una comida en minutos, ya que no requieren remojo ni cocción prolongada.

Porotos secos vs. enlatados: ¿hay diferencia nutricional?
La nutricionista Evangeline Mantzioris explicó que la diferencia de nutrientes entre ambas opciones es mínima. “Los porotos enlatados pasaron por un proceso de cocción, por lo que hay una disminución de algunos nutrientes, pero eso es exactamente lo que sucede cuando las personas cocinan porotos secos en sus casas”, detalló. Por eso, la elección depende más del tiempo disponible y de la textura buscada que de una ventaja nutricional significativa.
Consejos de los chefs para potenciar el sabor y la textura
El participante de MasterChef Australia Olaolu Olorunnimbe recomendó salar el agua desde el inicio de la cocción. “Siempre hay que salar el agua en la que se cocinan los porotos”, afirmó, desmintiendo el mito de que la sal endurece la piel de las legumbres. Según los especialistas, salar el agua del remojo y de la cocción puede mejorar la consistencia, intensificar el sabor y reducir el tiempo de cocción.
La escritora gastronómica Alice Zaslavsky sugirió prestar atención al color de los porotos: “Cuanto más intenso es el color, más interesante e intenso es el sabor”. Además, destacó que los porotos blancos de piel fina tienen una textura y un sabor más delicados que los colorados o negros.
Davies sumó un tip extra: no tirar el líquido de cocción de los porotos secos, ya que puede usarse para enriquecer sopas o pastas. “Es el caldo más delicioso que hayas probado”, aseguró.
Cuándo elegir cada tipo de poroto y cómo aprovechar sus ventajas
La conclusión de los especialistas es clara: los porotos secos son ideales cuando la textura es protagonista y hay tiempo para remojar y cocinar; los enlatados resultan perfectos para resolver una comida rápida y práctica. Tener ambas opciones en la despensa permite adaptar cada receta y aprovechar lo mejor de cada alternativa sin complicaciones.





















