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El restaurante español que sorprende en Versalles: tapas, paella y precios amigables

En una esquina bien de barrio se instaló A Coruña, una cantina especializada platos ricos, abundantes, baratos y para compartir. Siempre está llena aunque aún no cumplió un año de existencia.

Platos bien ibéricos en A Coruña de Versailles.
Platos bien ibéricos en A Coruña de Versailles. Foto: Gastronomique
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La ochava de Irigoyen al 1800, en el corazón de Versalles, cambió de ritmo y de color. Con una fachada cálida en ocre dorado y marcos rojos que remiten a las tabernas ibéricas tradicionales, A Coruña se consolidó en pocos meses como el punto de encuentro indiscutido de los vecinos. La propuesta nació bajo la premisa de ofrecer cocina española honesta, rica y pensada para compartir, en un ambiente que rescata la mística del bodegón porteño y la combina con la sencillez de la mesa familiar.

Al frente de este proyecto están Vanina Heredia, exespecialista en tecnología y psicóloga, y Carolina Giuliani, de trayectoria en la docencia de idiomas y la gestión cultural. Tras el nacimiento de la primera hija de la pareja, encararon un emprendimiento propio que les permitiera salir de la rutina corporativa.

“Queríamos dejar de trabajar para otros y hacer algo nuestro. Al principio pensamos en una cafetería, pero vimos que la oferta estaba saturada y decidimos innovar con una cantina española. El formato de tapas tiene esa versatilidad única: podés ir a cenar un plato contundente o simplemente pedir tres tapitas con una cerveza y resolver una salida”, explica Carolina.

Platos bien ibéricos en A Coruña de Versailles. Foto: Gastronomique

La elección del barrio tampoco fue casual. El local de la esquina estaba desocupado y el mapa gastronómico de la zona ofrece aún escasas alternativas. “Nos encontramos con un barrio con mucha alma y vecinos muy involucrados en apoyar el comercio local. El día que abrimos, levantamos la persiana sin expectativas y convocamos a nuestros amigos para hacer bulto; a las dos horas tuvimos que pedirles que se fueran a la vereda (donde también hay mesas), porque el salón estaba completamente lleno. La respuesta fue inmediata”, señala Vanina sobre los inicios del espacio, que hoy cuenta con 60 cubiertos repartidos entre interior y exterior.

Tapeo tradicional y arquitectura en el plato

La propuesta culinaria, liderada por Fernando Fontana, se estructura en bocados fríos y calientes, pensados para colocar al centro de la mesa. La carta ofrece tapas, medias raciones y porciones enteras que permiten armar un recorrido variado.

Entre los clásicos más pedidos se destacan:

  • las rabas bien crocantes (desde $ 19.000),
  • las gambas al ajillo (desde $ 15.000),
  • las croquetas de pescado y langostinos (desde $ 7.000 la tapa),
  • la empanada gallega frita (con forma de empanada y no en tarta, $ 5.500),
  • la tortilla babé rellena de provoleta y cantimpalo ($ 19.000),
  • y unos exquisitos boquerones en aceite (desde $ 7.000)
Platos bien ibéricos en A Coruña de Versailles. Foto: Gastronomique

Los pinchos también ocupan un lugar central en la propuesta combinando ingredientes como chorizo a la sidra con morrones asados y queso sardo ($7.000), o un jamón crudo colocado artísticamente sobre pan con tomate y ajo ($8.000).

“Fernando es extremadamente detallista con la presentación. Él cranea la arquitectura de cada pincho para que el plato entre por los ojos, buscando siempre un equilibrio entre la estética y el sabor casero”, destaca Giuliani.

La carta se completa con arroces de mariscos, paellas bien sazonadas ($28.000, para compartir), bocatas (desde $16.000, foto arriba) servidas con papas fritas y una opción bien porteña: la milanesa de peceto a la napolitana ($20.000). Para acompañar, la barra despacha vermut tirado, tinto de verano, cañas y sidra.

Calidad, proveedores de cercanía y precios amigables

Uno de los pilares fundamentales del restaurante es sostener una política de tarifas razonables que garantice la concurrencia frecuente del público de la zona, y genere el boca en boca. Para lograrlo, la gestión de insumos privilegia el trabajo con pequeños productores y comercios del barrio. El jamón crudo, por ejemplo, proviene de una fiambrería histórica del vecindario, mientras que las provoletas son remitidas directamente desde Tandil.

Platos bien ibéricos en A Coruña de Versailles. Foto: Gastronomique

“Nuestra prioridad número uno, dos y tres, es que la comida sea rica, y la cuarta es que sea accesible. Si cobrás una locura, perdés la esencia de barrio y el vecino no vuelve. Buscamos ajustar la calidad de los productos y elevar la propuesta sin trasladar costos disparatados al cliente. Queremos que A Coruña siga siendo ese lugar al que se vuelve siempre”, concluye Heredia.

Habiendo experimentado su propuesta en primera persona, saboreado las preparaciones y disfrutado de la atención cálida y muy explicativa de su moza Anahí, podemos decir que lo han logrado.

  • Dirección: Irigoyen 1801, CABA.
  • Horario: de lunes a viernes de 18 a 00 y sábados y domingos de 12 a 16 y 18 a 00. Servicio de take away.
  • Instagram: @acorunacantina

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