
Azucena es un pueblito con calles de tierra e infraestructura colonial que al día de hoy tiene tan solo 150 habitantes, aunque supo ser casa de 522 personas alrededor de 1947. Las razones por la disminución de su población se desconocen, pero la tranquilidad y la paz reinan en todo el lugar lleno de un frondoso verde y cultivos varios. Perduran las construcciones de antaño, distribuidas al frente de los galpones ferroviarios que cayeron en desuso y un paisaje rural imponente en su inmensidad y abanico de colores que varían según la época del año.

Esta localidad está ubicada en el sudeste del partido de Tandil, provincia de Buenos Aires, y adoptó el nombre de una estancia ubicada en el Cuartel VII de Tandil, fundada por José Búteler, quien le puso ese nombre al establecimiento rural en recuerdo de su hermana, Azucena Búteler. Años después, cuando llegó el ferrocarril, la estación tomó ese mismo nombre y, alrededor de ella, fue creciendo el pueblo.

Lugares a visitar en el pueblito de menos de 200 habitantes
La pulpería de pueblo
La “Pulpería La Azucena” funciona donde supo estar el “Bar Azucena” de Oscar Barandiarán. Abre de miércoles a domingos y ofrece un paisaje colonial digno de disfrutar. Los fines de semana presenta: una cena show el día sábado y una parrillada libre o pastas los días domingo al mediodía.

Los edificios históricos que ya no funcionan
En frente a la Vieja Estación de Ferrocarril se encuentran algunas de sus construcciones más emblemáticas que, al día de hoy, se mantienen cerradas: los históricos almacenes de Ramos Generales de Collado y Sánchez y el de El Encuentro de Pegadizabal, que se ha convertido en una Capilla.
Quedan en el corazón del pueblo además la antigua Panadería “La Unión”, de la familia Sánchez, y la vieja telefónica.
Por su parte, el tren de pasajeros dejó de pasar por Azucena y tan solo un carguero atraviesa de manera silenciosa las vías, recordando aquel movimiento ferroviario que alguna vez supo marcar el ritmo de estas calles.

Cooperativa, biblioteca y almacén
La planta de la Cooperativa Agropecuaria de Tandil Limitada, con sus imponentes silos, sigue siendo uno de los principales motores de actividad de la localidad y aporta gran parte del movimiento cotidiano que todavía conserva el pueblo.
Aun permanecen activos espacios emblemáticos como la biblioteca, el club, el jardín de infantes y las escuelas primaria y secundaria. También resiste el almacén de “Tato” García, uno de los escasos comercios que continúa funcionando. Sin embargo, la localidad carece de servicios básicos como panadería y carnicería, una muestra de los cambios que sufrió con el paso del tiempo.

Cómo llegar a Azucena desde CABA
El viaje hacia el pueblito de Azucena desde CABA dura 4 horas y media en auto tomando la RN3 y posteriormente la RP30.
El paso a paso es:
- Tomar la Autopista Riccheri, la Autopista Ezeiza-Cañuelas y continuar por la Ruta Nacional 3 hasta Las Flores.
- Desde Las Flores, seguir por la Ruta Provincial 30 en dirección a Tandil.
- Pasando la zona de Tandil y Cuatro Esquinas, se toma el desvío hacia la Ruta Provincial 74 y los caminos rurales indicados que conducen directamente al paraje de Azucena.
Para aquellos que eligen la opción de viajar en micro de larga distancia deben partir desde Buenos Aires hacia la Terminal de Tandil en un viaje de aproximadamente 5 horas y, desde allí, recorrer los 30 kilómetros restantes hasta Azucena con un auto de alquiler, remis o transporte local.



















