
María Vázquez y Adolfo Cambiaso forman una de las parejas más sólidas y admiradas del mundo del espectáculo y el deporte. La modelo y empresaria y el reconocido polista están juntos desde hace más de 30 años y se casaron en febrero de 2001 en una ceremonia íntima celebrada en Vicente Casares. Fruto de esta historia de amor nacieron sus tres hijos: Mía, Adolfo y Myla.
Lejos del ritmo frenético de la Ciudad de Buenos Aires, la familia eligió construir su vida en una espectacular mansión ubicada en Cañuelas. Rodeada de extensos jardines, árboles centenarios, animales y amplios espacios verdes, la propiedad combina confort, privacidad y contacto con la naturaleza. Sin embargo, hay un detalle que la distingue del resto: cuenta con caballerizas propias diseñadas para albergar los valiosos caballos de polo que forman parte de la exitosa carrera de Cambiaso, considerado una leyenda de este deporte a nivel mundial.

Una mansión de tres pisos: la distribución del hogar de María Vázquez y Adolfo Cambiaso
María Vázquez suele compartir en redes sociales imágenes de su residencia sin dejar nada fuera de la vista. Allí la siguen más de 378 mil personas y pueden apreciar aquella enorme casa en medio del campo junto a sus numerosos animales y árboles que rodean la propiedad.
La imponente residencia se distribuye en tres plantas amplias y luminosas, unidas por una elegante escalera de madera pintada de blanco que conecta los distintos ambientes y dormitorios. Además, la propiedad incorpora una sofisticada escalera de caracol que aporta un toque de diseño y personalidad a uno de los sectores más destacados de la casa, reforzando el equilibrio entre el estilo campestre y los detalles modernos que caracterizan todo el hogar.

La cocina de lujo: un espacio destacado en la propiedad
La amplia cocina de lujo se ve destacada en la propiedad con predominancia de muebles blancos, alacenas blancas y una isla central con mesada de mármol y banquetas altas. Cuenta también con un enorme ventanal que conecta con la galería exterior para permitir la entrada de mucha luz natural y la vista directa a la naturaleza del exterior.

Conectado con la cocina aparece uno de sus livings, de los cuales posee dos, con sillones de cuero. Otro de ellos se encuentra justo antes de la salida de la propiedad.
En el living principal se ven remarcados unos sillones en tonos tierra y una alfombra de piel de vaca, así como también cuenta con la presencia de accesorios modernos que cortan con la decoración tradicional.
Caballeriza propia: el detalle que hace la diferencia en la mansión
Como una de las máximas figuras de la historia del polo argentino, Adolfo Cambiaso no podía prescindir de un espacio especialmente dedicado a sus caballos. Por eso, la propiedad cuenta con exclusivas caballerizas dentro del predio, donde alberga parte de los ejemplares vinculados a su actividad deportiva y a los proyectos ecuestres que desarrolla junto a su familia.
El extenso parque que rodea la mansión es otro de los grandes atractivos del lugar. Allí se destaca una amplia galería equipada con elegantes muebles de ratán, grandes macetas decorativas y una pérgola que invita a disfrutar del paisaje en cualquier momento del día. El sector también incluye una mesa de madera de gran tamaño y varias sillas, ideales para reuniones familiares y encuentros al aire libre.

Para completar el entorno, la residencia posee una espectacular piscina descubierta, rodeada de reposeras y áreas de descanso que permiten disfrutar del verano, el sol y la tranquilidad del campo en un entorno privilegiado.
El dormitorio con estilo animal print que marca tendencia
La suite principal refleja a la perfección el estilo que predomina en toda la casa: una combinación de inspiración campestre, materiales cálidos y detalles sofisticados. Sin embargo, el ambiente suma algunos elementos excéntricos que rompen con la estética tradicional y aportan personalidad al espacio.
Entre los protagonistas de la decoración aparecen dos sillones individuales con estampado animal print en blanco y negro, que aportan un aire moderno y audaz. Estos detalles contrastan con la estructura oscura de la cama y se complementan con almohadones tejidos en tonos claros y una suave alfombra blanca que aporta calidez y confort. El resultado es un dormitorio elegante, acogedor y con una impronta única que marca tendencia.


















