
En cada invierno, los caramelos de miel se convierten en indispensables en los hogares de cada familia dado que son ideales para aliviar la tos y suavizar la garganta de manera natural. Sin embargo, la receta para hacer estos deliciosos bocaditos no está tan extendida.
Estos dulces son una opción efectiva y mucho más económica que los productos industriales. Además, su preparación es sencilla y no requiere de demasiados ingredientes. Por si fuera poco, no llevan conservantes ni aditivos, lo que los hace más saludables.

Caramelos de miel caseros. Foto: Unsplash.
La base de estos bocaditos es la miel, conocida por sus propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y suavizantes. Al combinarla con otros ingredientes como el limón, jengibre o algunas hierbas, se potencia su efecto calmante.
Igualmente, cabe aclarar que, como cualquier preparación natural, los caramelos de miel no reemplazan el tratamiento médico y se recomienda siempre consultar con un médico antes de consumirlos, especialmente en niños pequeños.
Los ingredientes para hacer caramelos de miel
- 1 taza de azúcar (aprox. 200 g)
- 3 cucharadas de miel
- 3 hojas de laurel
- 5 clavos de olor
- Jugo de 1 limón
- 1 cucharada de jengibre rallado (podés usar jengibre seco)
- 200 ml de agua
Cómo hacer caramelos de miel en pocos pasos
- En una olla, colocar el agua junto con el laurel, los clavos de olor, el jengibre y el limón en rodajas. Llevar a hervor suave y dejar cocinar entre 15 y 20 minutos. Colar todo y reservar ese líquido.
- En otra olla, poner el azúcar, el jugo de limón y el líquido infusionado (si no cubre el azúcar, agregarle un poco más de agua). Dejar hervir sin revolver demasiado hasta que se formen burbujas grandes y el color se torne caramelo claro.
- Pasar la mezcla a otro recipiente y, cuando se enfríe un poco, añadirle la miel. Luego, verter pequeñas porciones sobre papel manteca o en moldes de silicona.
- Una vez fríos, pasarlos por azúcar impalpable para que no se peguen entre sí.

















