Sabores de Tucumán en Palermo: el bar que promete los mejores sánguches de milanesa a un precio accesible
A un año de su apertura, el restaurante promete convertirse en parada obligatoria para los amantes de los sabores regionales. Dónde queda y cómo llegar desde CABA.

En pleno corazón de Palermo hay un local que promete convertirse en parada obligada para los amantes de los sabores regionales, especialmente de los sánguches tucumanos.
Se trata de Eh Changó!, un bar que trae a Buenos Aires una tradición que combina panes caseros, carne y ese equilibrio justo entre jugosidad y texturas que caracteriza a la gastronomía norteña.
Ubicado en Honduras 5288, Palermo, este local gastronómico se volvió furor en el último tiempo gracias a su receta original de sánguche de milanesa tucumano, servido en pan sanguchero, con tomate, lechuga, aderezos y el infaltable acompañamiento de papas fritas.
Por otro lado, la ambientación también hizo de lo suyo y combina lo moderno con guiños a la cultura norteña, creando un clima cálido y relajado, ideal para comer ahí o pedir para llevar.

Eh Changó! abre de martes a domingo de 12:00 a 16:00 y de 19:00 a 00:00 horas. Entre las opiniones de los comensales, se destacan la calidez de quienes atienden y la calidad de los sánguches de milanesa. El precio ronda los $22.000 para dos personas, con bebida incluida.
“Qué lindo lugar!!!! atendido por Lucas con su hermano y primo en la cocina, excelente”, “Los sanguches más ricos que hay! La atención excelente y el lugar súper lindo”, “Excelente lugar para comer un buen sanguche de milanesa tucumana, increíble su tamaño y las papas sobre todo”, fueron algunos de los comentarios en Google Maps.

Cómo llegar a Eh Changó!
Para llegar desde el Obelisco a Honduras 5288, la opción más rápida es tomar la Línea D del subte en 9 de Julio rumbo a Congreso de Tucumán y bajar en Palermo. Desde la estación, son pocas cuadras caminando hasta el local.
También se puede ir en colectivo o auto, con un tiempo de viaje que suele rondar entre 10 y 20 minutos dependiendo el tránsito del momento.
La historia de la milanesa tucumana: cómo nació un clásico del norte
Este plato es uno de los más populares en el país, pero en Tucumán adquirió un sello propio y se convirtió en un ícono de la gastronomía. Si bien su origen nació con la “cotoletta” italiana que llegó con la inmigración europea, fue en esta provincia donde el sánguche de milanesa encontró su versión más famosa.
Durante la primera mitad del siglo 20, la receta se instaló en las casas tucumanas por ser económica y fácil de preparar, y después empezó a venderse en almacenes y bares del barrio. Desde aquel entonces empezó a servirse en pan, pensada como una comida rápida y abundante para los trabajadores.

Sin embargo, el gran salto llegó en los años 60 y 70 con el surgimiento de las tradicionales sangucherías tucumanas. Estos locales —muchos de ellos familiares— popularizaron la fórmula que en la actualidad es marca registrada: milanesa fina y bien frita, pan sanguchero grande y fresco, y agregados como tomate, lechuga, huevo, jamón, queso y salsas caseras.



















