
La construcción del nuevo Puente Carretero que unirá las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé continúa avanzando a paso sostenido y ya alcanza un 45% de ejecución, en lo que se perfila como una de las obras de infraestructura más relevantes de la Argentina y la región. Con una extensión total de 1.324 metros, el proyecto no solo se destaca por su magnitud, sino también por su carácter estratégico para la conectividad del área metropolitana.
Actualmente, se trata del puente en construcción más extenso del país y figura entre los proyectos viales de mayor envergadura de Sudamérica. A nivel continental, solo es superado por el puente Chacao (Chile), que conectará la Isla Grande de Chiloé con el continente mediante un viaducto de 2.754 metros y que presenta un avance cercano al 65%. Incluso, la obra santafesina supera en longitud a otras iniciativas clave como el Puente de la Bioceánica, que unirá Brasil y Paraguay con una estructura de 1.294 metros.
Avance de obra: hitos, estructuras y trabajos en ejecución
El nuevo viaducto sobre el río Salado ya alcanzó un hito significativo con el montaje de 90 vigas, lo que permitió completar 18 de los 43 vanos previstos. Este progreso refleja el ritmo sostenido de los trabajos y posiciona a la obra como la más extensa ejecutada por la provincia con financiamiento íntegramente santafesino.

Desde el punto de vista técnico, los avances también son significativos. El administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), Pablo Seghezzo, detalló que la infraestructura básica del puente ya alcanza un 95% de ejecución. En este sentido, detalló que se construyeron 131 de los 136 pilotes previstos, se hormigonaron 130 de las 136 columnas y se completaron 40 de los 42 cabezales, lo que representa 40 pilas terminadas.
Los trabajos pendientes se concentran en las estructuras ubicadas en el cauce activo del río Salado, donde las condiciones hidráulicas condicionan el desarrollo de las tareas. En la superestructura, ya fueron fabricadas 101 de las 215 vigas proyectadas, mientras que 17 vanos cuentan con prelosas completas y 15 tableros ya fueron hormigonados.
Además, comenzó el traslado de los equipos de la denominada “viga lanzadora” hacia el sector central del puente, una etapa clave que permitirá avanzar con el montaje de los tramos sobre el cauce principal.
Cómo avanzan los accesos en Santa Fe y Santo Tomé
En paralelo, las obras complementarias también muestran progresos en ambas cabeceras. En la ciudad de Santa Fe, la calzada norte registra 150 metros de terraplén ejecutado, 175 metros de suelo tratado con cal y 320 metros de base y calzada de hormigón. En la calzada sur se completaron 125 metros de terraplén y comenzó la instalación subterránea de redes de media tensión.

En Santo Tomé, en tanto, las tareas se concentran en la adecuación de infraestructura urbana existente. Allí avanzan los trabajos de desagües pluviales y la reconfiguración de redes de servicios esenciales como agua potable, electricidad, gas, cloacas y fibra óptica. Además, ya se iniciaron intervenciones viales sobre calle Mitre, con demoliciones, movimientos de suelo y mejoras en la subrasante.
Un plan de infraestructura vial que transforma la provincia
El nuevo Puente Carretero se enmarca en un ambicioso programa de infraestructura que impulsa Santa Fe, orientado a mejorar la conectividad y potenciar el desarrollo regional. En ese esquema, también se destacan otras obras en ejecución, como el puente del Desvío Giardino sobre el río Carcarañá, en el área metropolitana de Rosario.
En el norte provincial, el plan incluye la reciente inauguración del puente sobre el Paraná Miní en diciembre de 2024, el avance del puente Pindó, los trabajos en los puentes Moussy-La Sarita, con un 90% de ejecución, y las intervenciones iniciales en los puentes Quencho y Careé.
A estas iniciativas se suma el ensanche de los puentes San Antonio, Capivara I y Capivara II sobre la Ruta Provincial N°4, en el departamento San Cristóbal, que ya presenta un progreso global del 65%.
En conjunto, estas obras delinean un mapa de inversión pública que busca transformar la infraestructura vial santafesina. En este escenario, el nuevo puente entre Santa Fe y Santo Tomé no solo se posiciona como una pieza central del sistema, sino también como un símbolo de integración urbana y desarrollo a largo plazo para toda la región.















