
En el este de Entre Ríos, a pocos kilómetros de la ciudad de Colón, existe un sitio en el que la historia argentina se conserva entre fotografías, herramientas agrícolas, documentos familiares, instrumentos musicales y muebles antiguos.
Se trata del Museo Histórico Regional de la Colonia San José, un espacio que mantiene vivo el recuerdo de los inmigrantes suizos, franceses e italianos que llegaron a la provincia en 1857. Aquella experiencia dio origen a la primera colonia agrícola de Entre Ríos y fue impulsada por una de las figuras centrales de la organización nacional: Justo José de Urquiza.
La llegada de 530 inmigrantes a Entre Ríos
Los primeros colonos arribaron a la región el 2 de julio de 1857. El contingente estaba compuesto por cerca de 530 inmigrantes europeos, entre familias y trabajadores que buscaban comenzar una nueva vida en América.
Sin embargo, la llegada no fue sencilla. En lugar de encontrar campos preparados, los viajeros se enfrentaron a una zona cubierta por espinillos, ñandubayes, quebrachillos y talas. Durante las primeras semanas debieron instalarse en campamentos improvisados mientras se delimitaban las parcelas.

Urquiza puso a disposición del proyecto tierras, animales de trabajo, madera, leña, alimentos y asistencia económica. El agrimensor Carlos Sourigues quedó encargado de dividir los terrenos, mientras que Alejo Peyret participó en la administración de la colonia.
Cada familia recibió una parcela para cultivar y elementos indispensables para iniciar la producción. Gracias al esfuerzo comunitario, los colonos pudieron desarrollar actividades agrícolas y ganaderas, construir viviendas y establecer una población permanente.
Qué se puede encontrar dentro del museo
El museo fue creado en 1957, durante la conmemoración del centenario de la colonia. Una comisión comenzó a reunir piezas que habían sido conservadas por los descendientes de aquellos inmigrantes.
La colección incluye arados, máquinas, carruajes, muebles, prendas de vestir, cartas, fotografías y objetos domésticos. Cada elemento permite reconstruir cómo trabajaban, cocinaban, se trasladaban y organizaban su vida cotidiana las primeras familias.

Una de las exhibiciones más importantes es“Nuestros abuelos, los pioneros: colonos europeos en la costa del río Uruguay”. La propuesta busca mostrar los objetos dentro de un relato humano, relacionado con las dificultades, las costumbres y los sueños de quienes atravesaron el océano para instalarse en Entre Ríos.
Buena parte del patrimonio fue aportada por los propios vecinos. Por ese motivo, el museo no funciona solamente como una colección de antigüedades: también representa la memoria colectiva de San José.
La faceta menos conocida de Justo José de Urquiza
La figura de Urquiza suele asociarse con la Batalla de Caseros, la caída de Juan Manuel de Rosas y la Constitución de 1853. Sin embargo, su intervención en la creación de colonias agrícolas muestra otro aspecto de su proyecto político.
El objetivo era poblar el territorio, aumentar la producción y atraer trabajadores europeos. San José se convirtió así en uno de los primeros ejemplos entrerrianos de un modelo que posteriormente se extendería a otras regiones del país.

Los inmigrantes incorporaron nuevas técnicas de cultivo, oficios y tradiciones. Con el paso de las décadas, su influencia quedó reflejada en los apellidos, comidas, celebraciones y actividades productivas de la costa del río Uruguay.
Un recorrido por la historia de los primeros colonos
El establecimiento también cuenta con propuestas para niños y actividades pensadas para que las familias puedan acercarse a la historia de una manera participativa. En 2024, al cumplirse 67 años de su creación, su trabajo de preservación fue reconocido mediante una declaración de interés municipal.
El museo se encuentra en Urquiza 1127, en la ciudad de San José, departamento Colón. Antes de viajar, se recomienda consultar los horarios actualizados en los canales turísticos oficiales, ya que pueden cambiar según la temporada.

Recorrer sus salas permite descubrir que la historia argentina también se construyó lejos de los grandes centros políticos. Entre valijas, herramientas, cartas y retratos, permanece el testimonio de cientos de inmigrantes que llegaron a un territorio desconocido y lograron fundar una comunidad.
Más de un siglo y medio después, San José conserva aquella historia de esfuerzo, inmigración y transformación, vinculada con una faceta menos difundida de Urquiza y con una de las experiencias agrícolas más importantes de Entre Ríos.

















