comscore

En 2021, una pareja de Nueva York compró un molino de 69 años en un pueblo de 1.320 habitantes: tres años después, funciona como centro cultural y bar clandestino

Ubicado a orillas del lago Champlain, el edificio permaneció abandonado durante años hasta que dos artistas decidieron recuperarlo. Hoy recibe músicos internacionales, alberga galerías de arte y busca revitalizar la vida cultural de una pequeña comunidad estadounidense.

The Mill: el molino de 1952 transformado en centro cultural en Nueva York.
Taylor y Catherine Ross Haskins compraron en 2021 un antiguo molino de granos de 1952 en Westport, Nueva York, y lo transformaron en un espacio dedicado al arte y la música. Foto: Instagram / themill_adk | Mejorada con IA para Canal26.com.
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

Cambiar el ritmo acelerado de una gran ciudad por la tranquilidad de un pequeño pueblo puede parecer una decisión arriesgada. Sin embargo, para una pareja de artistas estadounidenses, esa elección se convirtió en una oportunidad para recuperar un edificio abandonado y transformar la vida cultural de toda una comunidad.

En Westport, un pueblo de aproximadamente 1.300 habitantes ubicado en el estado de Nueva York, Estados Unidos, Taylor y Catherine Ross Haskins encontraron un antiguo molino de granos construido en 1952 y decidieron darle una segunda oportunidad.

Lo que durante años había sido una estructura industrial en desuso terminó convirtiéndose en The Mill, un centro cultural que reúne música en vivo, exposiciones de arte, alojamientos para artistas y hasta un bar clandestino.

The Mill: el molino de 1952 transformado en centro cultural en Nueva York.
El antiguo molino de granos permaneció abandonado durante años hasta que una pareja de artistas decidió restaurarlo y convertirlo en The Mill. Foto: Instagram / themill_adk.

El proyecto, que demandó tres años de restauración y abrió sus puertas durante el verano de 2024, nació de una necesidad personal: disfrutar de conciertos y propuestas artísticas sin tener que abandonar el pueblo donde habían decidido establecerse.

De Nueva York al campo: el drástico cambio de vida de Taylor y Catherine Ross Haskins

La historia comenzó cuando Taylor y Catherine Ross Haskins decidieron dejar atrás la vida urbana y establecerse en Westport, una pequeña localidad situada a orillas del lago Champlain, cerca de la frontera con Vermont.

Según el censo estadounidense de 2020, Westport tenía apenas 1.320 habitantes, una cifra que refleja el contraste con las grandes ciudades donde ambos habían desarrollado parte de sus trayectorias artísticas.

Aunque disfrutaban de la tranquilidad del entorno rural, pronto descubrieron una dificultad: para asistir a determinados conciertos o exposiciones debían trasladarse hasta otras localidades. En muchas ocasiones, incluso tomaban un ferri desde Essex para cruzar el lago Champlain hacia Vermont.

Sin embargo, antes de embarcarse en su proyecto más ambicioso, la pareja decidió comprobar si existía suficiente interés por la cultura en la región. Entre 2014 y 2017 organizaron un ciclo de conciertos de verano en el parque Ballard, donde participaron artistas como Julian Lage y Anaïs Mitchell.

La respuesta superó sus expectativas: algunas presentaciones reunieron hasta 600 espectadores, una cantidad equivalente a casi la mitad de la población que Westport registraría en el censo de 2020. Aquella experiencia les demostró que existía un público dispuesto a participar de propuestas culturales sin necesidad de viajar a una gran ciudad.

The Mill: el molino de 1952 transformado en centro cultural en Nueva York.
El edificio de aproximadamente 1.000 metros cuadrados fue renovado con la colaboración de contratistas locales y abrió sus puertas como centro cultural en el verano de 2024. Foto: Facebook / The Mill - ADK.

Cómo transformaron un histórico molino en un centro cultural y un bar clandestino en Westport

En 2021, la pareja compró un antiguo molino de granos construido en 1952 para la Champlain Valley Seed Cooperative, una cooperativa dedicada a las semillas. El inmueble llevaba años abandonado y su adquisición despertó sorpresa entre los vecinos.

El edificio contaba con aproximadamente 1.000 metros cuadrados distribuidos en tres niveles. Aunque su interior estaba deteriorado, Taylor consideraba que la estructura original era lo suficientemente sólida como para sostener una transformación radical.

Durante tres años, ambos trabajaron junto con contratistas locales para recuperar el inmueble y adaptarlo a sus nuevas funciones. La restauración permitió conservar el carácter industrial del molino mientras se incorporaban instalaciones destinadas a la música, las artes visuales y la gastronomía.

Finalmente, en el verano de 2024, abrió sus puertas The Mill. Su principal atractivo es la Listening Gallery, una sala de conciertos con techos de siete metros de altura, diseñada para ofrecer una experiencia acústica especialmente cuidada. El complejo también cuenta con galerías de arte contemporáneo, tres apartamentos de alquiler turístico y The Knock, un bar clandestino inspirado en la estética art déco.

The Mill: el molino de 1952 transformado en centro cultural en Nueva York.
The Mill se convirtió en un espacio que reúne conciertos internacionales, exposiciones de arte contemporáneo y propuestas gastronómicas en Westport. Foto: Facebook / The Mill - ADK.

Desde su inauguración, el espacio recibió a artistas internacionales como Sarah Neufeld, violinista canadiense vinculada a Arcade Fire; la guitarrista chilena Camila Meza; y el pianista argentino Guillermo Klein. Además, incorporó espectáculos de comedia y otras actividades culturales.

La pareja distribuyó las responsabilidades de acuerdo con sus especialidades. Taylor se encarga de programar los conciertos y también trabaja como cocinero de The Knock, donde diseñó personalmente la carta. Catherine, por su parte, selecciona las obras y organiza las exposiciones de las galerías.

El proyecto también incluye intervenciones artísticas sobre el propio edificio. En 2024, los propietarios encargaron una vidriera de colores de aproximadamente 2,4 metros por lado para la sala de conciertos, reforzando la idea de que la arquitectura forma parte de la experiencia cultural.

The Mill: el molino de 1952 transformado en centro cultural en Nueva York.
Taylor Haskins, trompetista ganador de un Grammy, y Catherine Ross Haskins, artista plástica, impulsaron la recuperación del histórico molino construido en 1952. Foto: Facebook / The Mill - ADK.

Para Catherine, el objetivo va más allá de administrar un emprendimiento comercial. “Lo hicimos para ayudar a revitalizar el pueblo”, explicó al referirse a la iniciativa, que busca atraer visitantes y generar nuevas oportunidades culturales para la comunidad.

Quiénes son Taylor y Catherine Haskins, las personas detrás de The Mill

Detrás de la transformación del histórico molino se encuentran dos artistas con una extensa trayectoria internacional. Taylor Haskins es trompetista y ganador de un premio Grammy, además de haber colaborado con reconocidos músicos como el contrabajista Dave Holland y Nels Cline, guitarrista de la banda Wilco.

También desarrolló una carrera en los medios de comunicación como conductor de The Thread, un programa de North Country Public Radio, la emisora pública que transmite para el norte del estado de Nueva York.

The Mill: el molino de 1952 transformado en centro cultural en Nueva York.
El antiguo molino alberga una sala de conciertos con techos de siete metros de altura, galerías de arte y tres apartamentos destinados al alojamiento turístico. Foto: Facebook / The Mill - ADK.

Por su parte, Catherine Ross Haskins es artista plástica y ha presentado sus trabajos en instituciones de prestigio internacional, entre ellas el MoMA PS1 de Nueva York y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.

A lo largo de su carrera, Taylor actuó en espacios poco convencionales, desde una mezquita restaurada en Túnez hasta viviendas particulares en Tokio y Bombay. Según su experiencia, todos esos escenarios compartían una característica: la presencia de personas comprometidas con hacer posibles los encuentros musicales.

Esa filosofía fue trasladada a The Mill, donde la pareja intenta construir una experiencia que combine arte, arquitectura y vida comunitaria. Para Taylor, el edificio recuperado tiene tanto valor artístico como las actividades que alberga. “El espacio en sí es el arte”, resumió el músico.

Actualmente, el centro cultural funciona en el número 6679 de Main Street, en pleno corazón de Westport. Allí, un antiguo molino que permaneció abandonado durante años se convirtió en un punto de encuentro para artistas, residentes y visitantes.

Bar MúsicaNueva YorkEstados Unidos

¡Sumate a Canal 26!

Recibí una selección de nuestros contenidos, pensados especialmente para vos, en tu bandeja de entrada.