
El 13 de enero de 1928, Earle Nelson, el criminal más temido de la década del 20 en Estados Unidos y que precedió a Ted Bundy, fue ejecutado en la horca por el asesinato de una de sus víctimas llamada Emily Patterson. El sujeto tenía 30 años. Pero ¿cómo comienza la historia del aterrador homicida en serie -para muchos el primero del país norteamericano- al que los medios de aquel entonces apodaron el “gorila asesino”?
Earle Leonarld Ferral (más tarde se cambió el apellido a Nelson) nació el 12 de mayo de 1897 en la ciudad de San Francisco. Sus padres, Frances Nelson y James Carlos Ferral, murieron cuando él tenía apenas 2 años presuntamente por sífilis y fue criado por su abuela materna, una mujer rígida y extremadamente religiosa.
Earle, por el contrario, desarrolló una personalidad rebelde y violenta ya desde su primera infancia. Algunos investigadores de aquella época le atribuyeron ese comportamiento a un accidente que tuvo en plena vía pública.
Nelson, de unos 10 años, circulaba con su bicicleta de manera normal hasta ser atropellado supuestamente por un tranvía. Eso le provocó una grave lesión en la cabeza que lo dejó varios días inconsciente.

Ahora bien, a pesar de haber sido atendido por los médicos de un hospital de la ciudad, nunca se habría recuperado del todo. Sus biógrafos sostienen que el joven Nelson habría comenzado a experimentar fuertes dolores de cabeza y hasta problemas de memoria.
Años más tarde llegaron las dificultades escolares. La Sociedad Histórica de Manitoba, una organización patrimonial de Canadá, manifestó que Earle Nelson habría sido expulsado del colegio en la primaria. También sus biógrafos comentaron que, durante las clases, el niño empezó a mostrar comportamientos extraños y obsesivos.
Quién fue Earle Nelson y por qué lo apodaron el “gorila asesino”
Ya de adolescente, Earle Nelson comenzó a cometer delitos y robos de pertenencias a terceros. La Sociedad de Manitoba relató que, en este período, Nelson habría sido encarcelado y luego internado en una institución psiquiátrica. No obstante, no hay fuentes fehacientes que se hayan podido encontrar para afirmarlo.
Se cree que Nelson empezó a matar a sus 28 años. Su primera víctima fue Clara Newman, una mujer de 60 años, cuyo asesinato ocurrió 20 de febrero de 1926 en San Francisco.
Durante más de dos años, el homicida fue trasladándose de ciudad en ciudad para captar y asesinar mujeres mediante una estrategia bien premeditada y analizada. Los investigadores le atribuyeron un total de 22 víctimas. Todas asesinadas en similares circunstancias.
La ola de crímenes entre 1926 y 1927: el modus operandi del estrangulador serial
Nelson, de apariencia sencilla y afable, poseía un modus operandi asesino que consistía en buscar anuncios en el periódico de personas -mujeres específicamente- que estuvieran alquilando o poniendo en venta habitaciones o casas. De esta manera, las contactaba haciéndose pasar por un inquilino inofensivo y devoto cristiano.
A los pocos días, Nelson ya tenía las llaves del lugar y la confianza de las víctimas. No pasaba demasiado tiempo para que comenzara a atacar. Aprovechaba momentos en que las mujeres estaban solas para sorprenderlas, agredirlas - sexualmente en algunos casos después de haberlas matado- y finalmente estrangularlas. Luego de asesinarlas se llevaba objetos personales o ropa de ellas para más tarde venderlos.

A Clara, la primera víctima, le siguió Laura Beale en San José y luego otras más de 10 mujeres en distintas localidades estadounidenses como Seattle y Portland.
Meses después, ya en 1927, el asesino serial se trasladó a Canadá, más precisamente a la ciudad de Winnipeg, en la provincia de Manitoba. Allí asesinó de la misma forma a Lola Cowan, una adolescente de 14 años, y a su última víctima, Emily Patterson, de 27 años, por la que fue condenado a muerte.
El perfil del “Dark Strangler”: la fisonomía que delató al agresor
Para mediados de 1927, Earle Nelson era uno delos asesinos más buscados de Canadá y Estados Unidos. La descripción de los testigos sobre su fisonomía fue esencial para capturarlo. De hecho, se lo comenzó a llamar “gorila asesino” por su aspecto y contextura robusta.
Quienes lo conocieron le dijeron a la Policía que el sujeto tenía manos grandes y brazos muy largos, cabello sumamente oscuro y ojos penetrantes. Esto sirvió para realizar un retrato de Nelson y que las personas pudieran comunicarse con las autoridades en caso de verlo en alguna ciudad. Y funcionó.
Sus rasgos tan particulares fueron los que permitieron que los agentes pudieran identificar al sospechoso en el distrito canadiense de Wakopa. Fue detenido el 15 de junio de 1927 y aunque logró evadir a la patrulla policial, minutos después, fue recapturado y llevado a prisión.
El histórico juicio contra Earle Nelson: más de 60 testigos declararon en su contra
Earle Nelson nunca confesó haber sido el responsable de matar a más de 20 de mujeres. Sin embargo, un total de 60 testigos declararon en su contra. Fue llevado a juicio por homicidio serial, en concreto, por el asesinato de Emily Patterson y, después de varias semanas, fue encontrado culpable. El Tribunal Manitoba dispuso su condena a muerte inmediata.
Condena y ejecución: los últimos días de Earle Nelson antes de la horca
De vuelta al principio. Nelson finalmente fue ejecutado en la horca el 13 de junio de 1928 en la cárcel de Vaughan Street, en Winnipeg, a sus 30 años. Un gran mito acerca de su figura es que habría servido de inspiración para el director británico Alfred Hitchcock en la creación de su película La sombra de una duda (1943) estrenada poco más de una década después de la ejecución de Nelson. Sin embargo, fiel a su estilo, el “maestro del suspense” nunca reveló la verdad.





















