
Después de años en los que la sequía dejó imágenes impactantes de barro, costas vacías y embarcaderos inutilizados, varias lagunas de la provincia de Buenos Aires vuelven a convertirse en protagonistas. El cambio no solo se nota en el paisaje: también se refleja en el regreso del turismo, la pesca, las actividades náuticas y las escapadas de fin de semana que vuelven a poner a estos destinos en el radar.
El fenómeno ya tiene nombres propios. Laguna de Lobos, Laguna de Gómez en Junín, Chascomús y Laguna La Brava aparecen otra vez entre las búsquedas más repetidas por quienes quieren salir de la ciudad sin gastar una fortuna y con la posibilidad de reconectar con la naturaleza. En muchos casos, además, el resurgimiento llega acompañado por ofertas de camping, dormis y cabañas con precios escalonados, lo que amplía el abanico para distintos bolsillos.
Las lagunas bonaerenses vuelven a llenarse y cambian el mapa de las escapadas
Durante los últimos años, la sequía afectó con fuerza a buena parte del territorio bonaerense. Las lagunas de la provincia sufrieron bajantes extraordinarias y, en algunos casos, situaciones extremas que modificaron por completo el paisaje. En 2023, por ejemplo, ya se describía una sequía histórica en lagunas bonaerenses como Lobos, Chascomús y Junín.
Pero el escenario comenzó a revertirse con el regreso del agua y una recuperación paulatina del caudal en varios espejos. Uno de los ejemplos más notorios fue el de Laguna de Gómez, donde en 2023 se informaba que en algunos sectores podía cruzarse caminando de costa a costa, mientras que en 2025 y 2026 empezaron a multiplicarse las notas sobre su recuperación, el retorno de la navegación y el récord de turistas en la zona.

La sensación de renacimiento también se repite en Laguna de Lobos, donde distintas crónicas turísticas y de pesca destacaron que el espejo volvió a estar “en boca de pescadores y escapistas” por la mejora del rendimiento del pejerrey y por un contexto de recuperación después de temporadas flojas. Incluso, el municipio levantó restricciones en 2024 tras una mejora del nivel del agua, aunque la situación siguió siendo monitoreada.
Lobos: el clásico cerca de CABA que volvió al radar de pescadores y turistas
Laguna de Lobos sigue siendo una de las opciones más buscadas por su cercanía. Está en el entorno de Villa Logüercio, en el partido de Lobos, con acceso por la Ruta Nacional 205, kilómetro 111,5, a unos 115 kilómetros de CABA. La villa tiene costanera, campings, cabañas y una infraestructura pensada para escapadas cortas.
Además del atractivo natural, los precios ayudan a explicar su regreso. En Bahía de los Lobos, el pasadía cuesta $8.000 por persona los sábados, domingos y feriados y $7.000 en días hábiles. Para acampar una noche, la tarifa publicada es de $17.000 por persona, mientras que las cabañas arrancan en $115.000 por noche para 2 personas entre semana y suben a $190.000 en fin de semana.

Quienes prefieren una opción intermedia pueden mirar los dormis del Club de Pesca Lobos, donde los valores publicados figuran desde $42.000 de lunes a jueves para dos personas y desde $50.500 de viernes a domingo y feriados. En un contexto en el que muchos viajeros priorizan precio, cercanía y naturaleza, Lobos volvió a posicionarse como una escapada simple, rendidora y con identidad propia.
Junín y la Laguna de Gómez: del paisaje seco al regreso del agua y los deportes náuticos
El caso de Laguna de Gómez es uno de los más simbólicos del interior bonaerense. El parque natural, ubicado en Junín, a unos 260 kilómetros de Buenos Aires, es el gran emblema turístico lacustre del noroeste provincial. Distintas fuentes lo describen como un espejo de agua de alrededor de 6.000 hectáreas, con un parque costero consolidado, playas, sectores de fogones, servicios y propuestas recreativas.
La recuperación hídrica fue tan notoria que en 2025 se empezó a hablar de una laguna que “volvía a brillar”, mientras que en 2026 medios regionales la presentaron como una de las grandes protagonistas de la temporada, con récord de visitantes, ocupación plena y regreso de competencias acuáticas. El resurgimiento ya no quedó solo en la postal: también se tradujo en movimiento económico.
En cuanto a valores, el Camping Chapay publicó tarifas de $8.000 para mayores y $4.000 para menores de 10 años por día de estadía. El pasadía quedó en $5.000 para adultos y $2.500 para menores. También se informaron dormis para cuatro personas a $55.000 y unidades para seis personas a $78.000. A eso se suman alquileres temporarios en el entorno de la laguna, con referencias de $50.000 a $70.000 por día, según tamaño y ubicación.
Chascomús no pierde vigencia y sigue fuerte entre las escapadas con laguna
Si hay una ciudad que logró sostenerse en el tiempo como clásico absoluto del turismo de cercanía, esa es Chascomús. Ubicada a unos 120/125 kilómetros de Buenos Aires, su laguna es la mayor del sistema de encadenadas del Salado, con 3.044 hectáreas y un camino perimetral de cerca de 30 kilómetros que combina costanera, miradores, gastronomía, pesca y deportes acuáticos.
La diferencia de Chascomús respecto de otros destinos no está solo en el agua: también cuenta con una infraestructura muy consolidada, tanto en servicios turísticos como en alojamientos. Desde el sitio oficial de turismo se destacan el muelle de pescadores, la costanera céntrica y distintas opciones para alquilar kayaks, botes y bicicletas, lo que mantiene vigente su atractivo durante todo el año.

En materia de precios, las referencias de reservas activas para junio de 2026 muestran cabañas desde $71.561, $77.286 y $107.342 por noche para dos adultos, dependiendo del complejo y la fecha. En paralelo, la ciudad mantiene una buena oferta de campings, complejos de día y estancias cortas, ideal para quienes buscan una salida flexible sin resignar servicios.
La Brava suma sierras, tranquilidad y una experiencia distinta en Buenos Aires
Para quienes quieren una laguna con otro paisaje, Laguna La Brava, en el partido de Balcarce, aparece como una opción especial. Está a la altura del kilómetro 40 de la Ruta Nacional 226, a unos 400/420 kilómetros de Buenos Aires, y se distingue por algo que no sobra en la provincia: una escenografía serrana que combina agua, árboles, actividades al aire libre y un entorno mucho más silencioso.
La laguna cuenta con alrededor de 420 a 430 hectáreas, y la villa turística de la zona se apoya en complejos que ofrecen desde camping hasta cabañas con pileta y actividades multiaventura. Por eso, mientras otras lagunas funcionan muy bien como escapadas de día, La Brava seduce más a quien busca quedarse, desconectar y estirar la estadía.

En Ruca Lauquen, uno de los complejos más conocidos, los aparts dobles figuran desde $190.000, mientras que algunas cabañas dobles se ubican desde $150.000 y otras unidades más amplias desde $155.000. En Complejo El Malón, otra propuesta de la zona, se publican alternativas más accesibles: carpa desde $20.000 por persona, dormis desde $30.000, glamping desde $70.000 para dos, cabañas desde $85.000 para dos y pasar el día por $15.000.
Cuánto cuesta hoy una escapada a una laguna en Buenos Aires
Una de las claves de este fenómeno es que el resurgimiento turístico no quedó reservado a un solo perfil de viajero. Hoy se puede pensar una salida muy económica o una experiencia más completa, según el destino elegido y el tipo de alojamiento.
- Pasadía en Lobos: desde $7.000 u $8.000 por persona.
- Camping en Gómez: desde $8.000 por adulto.
- Dormis en Lobos: desde $42.000 para dos personas.
- Cabañas en Chascomús: desde $71.561 por noche para dos.
- Cabañas en La Brava: desde $85.000 para dos en opciones base y desde $150.000 en complejos más completos.
Ese abanico ayuda a entender por qué las lagunas bonaerenses vuelven a ganar terreno frente a otras escapadas. Hay cercanía, hay naturaleza y hay distintas formas de presupuesto, algo clave en una etapa donde muchas decisiones de viaje se toman más por bolsillo y comodidad que por grandes planificaciones.
Por qué ahora todos vuelven a mirar a las lagunas bonaerenses
El resurgimiento de estos destinos tiene una explicación clara. Por un lado, el regreso del agua cambió otra vez la imagen de lugares que habían quedado fuera del circuito. Por otro, el turismo de cercanía sigue creciendo, especialmente en escapadas que permiten salir de la rutina sin recorrer cientos de kilómetros. A eso se suma un tercer punto: la conversación digital que generan estas “segundas oportunidades” del paisaje.
En Lobos, la recuperación del pejerrey volvió a atraer pescadores. En Junín, la Laguna de Gómez cerró enero de 2026 con cifras récord. En Chascomús, la estructura turística consolidada mantiene el destino firme en cualquier temporada. Y en La Brava, la mezcla de agua y sierras la convierte en una rareza muy buscada dentro de la provincia.
Las lagunas de Buenos Aires vuelven a estar vivas, vuelven a estar llenas de gente y vuelven a tener precios y propuestas para distintos públicos. Ese combo explica por qué, después de años difíciles, hoy reaparecen con fuerza en las búsquedas, en las redes y en los planes de quienes quieren una escapada distinta.

















