
El histórico Tren del Valle se prepara para comenzar una nueva etapa en su funcionamiento. La provincia de Río Negro firmó un acuerdo con el Gobierno para asumir progresivamente la operación del servicio ferroviario, una decisión que apunta a mejorar la conectividad entre las ciudades del Alto Valle y ofrecer una alternativa de transporte cada vez más demandada por miles de pasajeros.
El convenio establece un período de transición de hasta 120 días, durante el cual la empresa estatal Tren Patagónico realizará un relevamiento técnico, operativo y administrativo para evaluar el estado integral del sistema antes de tomar formalmente el control del servicio. La operación provincial comenzará una vez que se encuentren garantizadas las condiciones de seguridad, infraestructura y funcionamiento necesarias para asegurar un servicio confiable.
Río Negro apuesta al ferrocarril para aliviar la congestión de las rutas
La medida fue anunciada por el gobernador Alberto Weretilneck, quien destacó que la recuperación del Tren del Valle forma parte de una estrategia de largo plazo para modernizar la movilidad regional y reducir la fuerte presión que soportan diariamente las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores claves para la circulación de trabajadores, estudiantes y transportistas en el norte patagónico.

“Si el tren va a funcionar diez veces por día, tiene que pasar diez veces por día. Y si decimos que pasa a una hora, tiene que pasar a esa hora”, expresó el mandatario al presentar el proyecto, remarcando la necesidad de brindar un servicio previsible y eficiente para los usuarios.
Obras, estaciones y formaciones: el plan para recuperar el Tren del Valle
Durante la transición, Tren Patagónico avanzará en la puesta en valor de la infraestructura ferroviaria mediante la reparación del material rodante, la recuperación de estaciones y apeaderos, la adecuación de pasos a nivel y una revisión integral de las condiciones operativas de la red.
El plan también incluye uno de los desafíos más importantes para el sistema: recuperar la conexión ferroviaria sobre el río Neuquén y coordinar acciones con la provincia vecina para garantizar la continuidad del servicio regional.
La planificación contempla un corredor de 93,8 kilómetros y 13 estaciones, que une Chichinales con Cipolletti, manteniendo además la conexión hacia Neuquén y Plottier. Como parte de la nueva etapa, la provincia prevé recuperar tres formaciones ferroviarias, intervenir distintos cruces ferroviarios y construir cinco nuevos apeaderos para ampliar gradualmente la cobertura y facilitar el acceso al transporte público.

El regreso del servicio entre Cipolletti y General Roca, la primera meta
El proyecto será implementado por etapas. La primera buscará restablecer el servicio entre Cipolletti y General Roca, uno de los tramos más demandados del Alto Valle. Posteriormente, el recorrido se extenderá hasta Chichinales y volverá a integrarse al corredor metropolitano que conecta Cipolletti, Neuquén y Plottier, consolidando una red ferroviaria regional con mayor alcance.
La recuperación de este servicio es observada con expectativa por vecinos, trabajadores y estudiantes que utilizan diariamente el transporte público para desplazarse entre distintas localidades de la región.
Más de 24 mil pasajeros por mes y miles de estudiantes dependen del servicio
La apuesta provincial responde a una realidad demográfica y social cada vez más evidente: el crecimiento de la movilidad entre Río Negro y Neuquén. Según estudios oficiales, 8.421 estudiantes se trasladan diariamente entre distintas localidades para asistir a establecimientos educativos, mientras que el 97,3% de los viajes interurbanos estudiantiles de Río Negro se concentra precisamente en el corredor Alto Valle-Neuquén.

Los datos de utilización del servicio reflejan esa necesidad. Solo en abril de 2026, el Tren del Valle transportó 24.299 pasajeros, una cifra que confirma su importancia para trabajadores, estudiantes y familias que se desplazan diariamente entre ambas provincias y que encuentran en el ferrocarril una alternativa más económica, segura y sustentable frente al creciente tránsito vehicular.
En paralelo, el Gobierno rionegrino analiza una obra complementaria sobre la Ruta 151 que podría resultar clave para el futuro del sistema. La iniciativa contempla la construcción de un nuevo puente ferroviario paralelo al actual, con el objetivo de evitar las interrupciones generadas por los frecuentes choques de camiones contra la estructura existente y acompañar una eventual ampliación vial en una zona estratégica para la circulación regional.
Desde la administración provincial sostienen que la recuperación del Tren del Valle trasciende la mejora de un servicio de transporte. Así, la iniciativa forma parte de un plan integral de infraestructura pensado para acompañar el crecimiento productivo y urbano del Alto Valle durante las próximas décadas, fortaleciendo la conectividad entre ciudades cada vez más integradas y ofreciendo una respuesta concreta a los desafíos de movilidad que plantean el desarrollo y la expansión de la región.




















