
A veces, el fútbol trasciende la cancha de maneras impensadas. El amistoso entre Nueva Zelanda y Haití, que terminó con una dura derrota por 4 a 0 para los oceánicos, dejó mucho más que un resultado adverso: fue el escenario del primer cara a cara entre Tim Payne y Valentín Scarsini, el influencer argentino conocido como “Scarso”, protagonista de una de las campañas virales más llamativas de los últimos tiempos.
Tim Payne y Scarso: del fenómeno viral al encuentro frente a frente
El encuentro fue breve, pero simbólico. Un saludo en dos idiomas, un abrazo sincero y una frase que sintetizó el vínculo: “My friend”, dijo Scarsini. “Valen”, devolvió Payne. Así quedó sellado el cierre de una historia que había comenzado en el terreno impredecible de las redes sociales, donde el lateral derecho neozelandés pasó de tener apenas 4.715 seguidores en Instagram a superar los 4,5 millones en cuestión de días.
La conversación entre ambos fluyó entre inglés y español, con naturalidad y también con algunas limitaciones. “¿Hablas español?”, preguntó el argentino. “Poquito”, respondió el defensor del Wellington Phoenix, entre risas. Más allá del tono distendido, Payne dejó en claro que todavía intenta asimilar lo ocurrido. “No sabía qué sentir, es todo tan ajeno a mí. Todavía lo estoy procesando. ¿Por qué a mí?”, confesó.
El jugador nacido en Auckland el 10 de enero de 1994 relató cómo se enteró de lo que estaba pasando: primero, una etiqueta en el posteo original; luego, un crecimiento exponencial imposible de frenar. “Simplemente no paró. Siguió así”, resumió, aún sorprendido por el impacto. Ante la consulta de Scarsini sobre si había imaginado semejante alcance, la respuesta fue tajante: “No. No imaginé nada de esto. Ni siquiera entendía el alcance de nada”.

El reconocimiento hacia el creador de la campaña también fue claro y conciso: “Gracias por todo”. Del otro lado, Scarsini, que contaba con unos 700.000 seguidores en TikTok y cerca de 460.000 en Instagram antes de iniciar el desafío, también capitalizó la viralización. “Felicitaciones por el millón para vos también, ¿no?”, le dijo Payne durante el encuentro. La respuesta fue un aplauso y una sonrisa cómplice.
El impacto en redes y la nueva fama de Tim Payne
Más allá del fenómeno digital, el defensor intentó poner en perspectiva lo sucedido. “Nos da visibilidad, lo cual es positivo. Pero al mismo tiempo, yo no cambio. Sigo siendo la misma persona. Solo trato de hacer lo mío: jugar al fútbol y rendir para mi país”, explicó.
El intercambio incluyó gestos típicos del mundo del fútbol: Payne le regaló una camiseta a Scarsini, quien respondió con un “muchas gracias”, y ambos posaron para una foto que el propio jugador tituló con humor: “Yo con Valen”. Hubo también un brindis y una promesa: “Nos veremos de nuevo pronto”.
Fuera de la cancha, el perfil del defensor es bajo. Está en pareja con la fotógrafa Michelle Peters, tiene una marcada afición por el golf y sus redes solían estar enfocadas exclusivamente en el deporte. Hasta ahora.

El caso Payne se inscribe en una tendencia creciente: campañas virales impulsadas desde América Latina que catapultan a clubes o atletas a una visibilidad global inesperada. Un antecedente cercano fue el del FC Balzers en 2023, equipo suizo que experimentó un notable crecimiento digital a partir de una estrategia similar.
Un fenómeno que excede a los protagonistas
Con más de 50 partidos internacionales y contrato con Wellington Phoenix hasta 2028, Payne tiene por delante el último amistoso de Nueva Zelanda antes del debut mundialista: será ante Inglaterra. Los “All Whites” regresarán a una Copa del Mundo tras 15 años y compartirán el Grupo G con Bélgica, Egipto e Irán.
Lo sucedido entre Payne y Scarsini confirma que, en la era de las redes sociales, el fútbol ya no se juega solo en el césped. A veces, una historia puede empezar con un simple clic y terminar con un abrazo en Miami.












