comscore

Más de 300 estudiantes argentinos recuperaron casi 11 toneladas de residuos en 3 meses: transformaron parte del plástico en bancos para sus escuelas

Cinco escuelas de Santa Fe participaron de una iniciativa ambiental que permitió recuperar miles de kilos de materiales reciclables. Una cooperativa y una fábrica local completaron el proceso, mientras que el establecimiento ganador recibió un premio de $3 millones.

Más de 300 estudiantes argentinos recuperaron casi 11 toneladas de residuos en 3 meses.
Más de 300 estudiantes de San Justo, Santa Fe, participaron de una iniciativa ambiental que permitió recuperar casi 11 toneladas de residuos en apenas tres meses. Foto: Municipalidad de San Justo.
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

En la ciudad de San Justo, provincia de Santa Fe, más de 300 estudiantes argentinos demostraron que los residuos pueden tener una segunda vida. Durante tres meses, alumnos de cinco escuelas secundarias lograron recuperar casi 11 toneladas de materiales reciclables.

Sin embargo, lo más sorprendente ocurrió después: parte del plástico recolectado regresó a las instituciones educativas convertido en bancos.

La iniciativa, denominada “Las Escuelas Separan”, reunió a jóvenes del último año de secundaria, docentes, directivos y familias. Lo que comenzó como una competencia escolar terminó convirtiéndose en una experiencia de economía circular que también generó ingresos para una cooperativa local.

Más de 300 estudiantes argentinos recuperaron casi 11 toneladas de residuos en 3 meses.
Cinco escuelas secundarias argentinas se unieron en el programa “Las Escuelas Separan”, una competencia que promovió el reciclaje y la participación de las familias. Foto: Municipalidad de San Justo.

Según informó la Municipalidad de San Justo el 6 de octubre de 2026, el resultado final fue de 10.914,85 kilos de residuos secos recuperados, una cifra que permitió mostrar cómo pequeñas acciones sostenidas pueden generar un impacto ambiental y social.

Cinco escuelas de Santa Fe recuperaron casi 11 toneladas de residuos en solo tres meses

El desafío era sencillo de comprender, pero exigía organización y compromiso: cada promoción debía reunir la mayor cantidad posible de materiales reciclables durante los tres meses de competencia.

La propuesta fue impulsada por el gobierno municipal, encabezado por el intendente Nicolás Cuesta, con el acompañamiento de la empresa Hijos de Luis Zuquelli, que participó como promotora ambiental.

Los estudiantes comenzaron a separar residuos y trasladaron esa práctica a sus hogares. Así, familiares y docentes también se involucraron en la recolección de materiales que, de otra manera, podrían haber terminado mezclados con la basura.

Residuos plásticos. Foto: Unsplash
La cooperativa Eco Res fue la encargada de clasificar y comercializar los materiales recuperados, una actividad que genera ingresos para 10 familias de San Justo. Foto: Unsplash.

El resultado superó las diez toneladas y permitió que las cinco instituciones participantes contribuyeran a un mismo objetivo: recuperar materiales para devolverlos al circuito productivo. Pero la competencia no terminaba cuando los residuos salían de las escuelas. Allí comenzaba otra etapa fundamental del proyecto.

Del plástico descartado a bancos escolares: cómo funciona el reciclaje en San Justo

Los materiales recolectados fueron trasladados a la planta de tratamiento de residuos de San Justo, donde intervino Eco Res, una cooperativa encargada de clasificarlos y comercializarlos.

La mayor cantidad de materiales recuperados permitió incrementar las ventas de la organización durante los tres meses del concurso.

De acuerdo con la información municipal, esa actividad representa una fuente de ingresos para las 10 familias que integran la cooperativa, por lo que la iniciativa también tuvo un efecto económico sobre trabajadores de la ciudad.

Sin embargo, el recorrido del plástico no terminó allí. Parte del material recuperado llegó a la Fábrica de Ladrillos y Productos de Economía Circular La Cava, un emprendimiento local que fabrica distintos elementos a partir de residuos reutilizados.

Más de 300 estudiantes argentinos recuperaron casi 11 toneladas de residuos en 3 meses.
Parte del plástico recolectado por los estudiantes fue transformado en bancos de madera plástica por la fábrica local La Cava y regresó a las instituciones educativas. Foto: Municipalidad de San Justo.

En sus instalaciones se elaboraron bancos de madera plástica que posteriormente fueron entregados a las escuelas participantes. De esta manera, los estudiantes pudieron comprobar que los residuos separados no necesariamente terminan en un basural: algunos pueden transformarse en objetos útiles para la vida cotidiana.

Una escuela recuperó más de 5.400 kilos y ganó un premio de 3 millones de pesos

Aunque las cinco instituciones contribuyeron al resultado colectivo, el concurso también reconoció a la promoción que consiguió reunir más materiales.

La Escuela Técnica de San Justo obtuvo el primer puesto después de recuperar 5.411,05 kilos de residuos secos, prácticamente la mitad del total reunido por las escuelas participantes. Gracias a ese resultado, la Promo 2026 recibió un premio de $3.000.000, aportado por la empresa Hijos de Luis Zuquelli.

La clasificación difundida por el Gobierno de San Justo también destacó el trabajo de las otras cuatro promociones. La segunda reunió 3.637,9 kilos; la tercera, 713,8; la cuarta, 630,4; y la quinta, 521,7 kilos.

Más allá de los premios, el concurso permitió que cientos de jóvenes incorporaran conocimientos ambientales mediante una actividad concreta, con resultados visibles dentro de sus propias instituciones.

Más de 300 estudiantes argentinos recuperaron casi 11 toneladas de residuos en 3 meses.
La Escuela Técnica de San Justo recuperó más de 5.400 kilos de residuos y ganó un premio de $3 millones por su participación en el proyecto de reciclaje. Foto: Instagram / gc_sanjusto.

El proyecto de reciclaje que también genera trabajo y nuevos hábitos ambientales

Uno de los aspectos más importantes de “Las Escuelas Separan” fue la participación de distintos sectores de la comunidad. Las escuelas organizaron la recolección, las familias colaboraron desde sus hogares, la cooperativa Eco Res clasificó los materiales y La Cava transformó parte del plástico en mobiliario.

Además, cada establecimiento participante recibió tres bancos de madera plástica como reconocimiento por su compromiso ambiental.

El proyecto demostró que el reciclaje puede ir más allá de una campaña de concientización: también puede fortalecer emprendimientos locales, generar actividad económica y mejorar los espacios educativos.

En apenas tres meses, más de 300 estudiantes consiguieron recuperar casi 11 toneladas de residuos. Y una parte de aquello que alguna vez fue considerado basura terminó regresando a las escuelas, transformada en bancos que podrán utilizar nuevas generaciones de alumnos.

ReciclajeEscuelaResiduosPlásticosSanta Fe

¡Sumate a Canal 26!

Recibí una selección de nuestros contenidos, pensados especialmente para vos, en tu bandeja de entrada.