
La creciente del río Paraná obligó a numerosos vecinos a abandonar sus viviendas y puso en riesgo sus pertenencias y medios de subsistencia. En medio de la emergencia, una iniciativa comunitaria comenzó a reunir donaciones, preparar alimentos y organizar asistencia para quienes permanecen rodeados por el agua.
Inundaciones en Chaco: una mujer convirtió la solidaridad en ayuda para las familias afectadas
En el acceso a Antequera, una localidad chaqueña golpeada por las inundaciones, Liliana Ramos se convirtió en una de las protagonistas de una iniciativa solidaria que busca acompañar a las familias damnificadas. Junto con otros voluntarios, organiza un ropero comunitario donde reciben frazadas, prendas, sábanas y toallas para quienes debieron abandonar sus hogares o perdieron sus pertenencias.

El funcionamiento es sencillo, pero responde a una necesidad urgente: las personas acercan donaciones, los colaboradores clasifican los artículos y los vecinos pueden elegir aquello que realmente necesitan. De esta manera, la ayuda busca adaptarse a las circunstancias de cada familia, especialmente de aquellas que tuvieron que trasladarse con pocas pertenencias.
En diálogo con Radio Sudamericana Chaco, Ramos explicó cómo trabajan para distribuir la ropa recibida. La iniciativa, difundida el 28 de octubre, también reúne alimentos y elementos de primera necesidad. Su objetivo es sostener una red de asistencia comunitaria mientras las consecuencias de la creciente continúan afectando a los habitantes de la región.
De un ropero solidario a una cocina comunitaria: cómo ayudan a los inundados
Sin embargo, la solidaridad no termina con la entrega de ropa. Los voluntarios también organizan una olla comunitaria para preparar almuerzos, meriendas destinadas a los niños y cenas. Los alimentos provienen principalmente de donaciones, aunque algunos productos deben comprarse con recursos propios cuando las contribuciones resultan insuficientes.

La organización también recibe preparaciones elaboradas por vecinos que cocinan en sus casas y luego acercan las comidas para distribuirlas. Este mecanismo permite sumar colaboradores que no necesariamente participan de manera presencial en el punto de asistencia, pero que igualmente contribuyen a sostener la alimentación de las familias afectadas.
Uno de los mayores desafíos es llegar hasta quienes permanecen en sectores de difícil acceso. Según explicó Ramos, parte de la comida se distribuye entre personas que continúan aisladas. En estas zonas, donde el agua dificulta los desplazamientos habituales, la logística resulta tan importante como conseguir los alimentos necesarios para preparar cada ración.
Familias aisladas y animales en peligro: las consecuencias de la crecida del Paraná
La situación en Puerto Antequera se agravó durante octubre, cuando el avance del Paraná obligó a vecinos a abandonar sus viviendas. Algunas familias trasladaron sus pertenencias y animales hacia terrenos más elevados, mientras otras intentaron proteger lo poco que todavía podían conservar frente al ingreso del agua.

El 20 de octubre, Radio Natagalá recogió el testimonio de Fabián Flores, un habitante de la zona que debía evacuar su vivienda y rescatar los últimos animales de una isla. El vecino también advirtió sobre las pérdidas económicas de los pescadores, cuyas herramientas de trabajo resultaron dañadas por la fuerza de la corriente.
Ante este escenario, el grupo de Ramos amplió su pedido de colaboración. Además de alimentos y ropa, solicitó botas para desplazarse por sectores anegados, elementos de protección frente a animales peligrosos y productos para alimentar al ganado. Entre las necesidades mencionadas aparecen alfalfa y maíz, fundamentales para asistir a los animales que quedaron aislados.
Cómo colaborar con los voluntarios que asisten a los inundados en Chaco
Para mantener la asistencia, los organizadores solicitaron azúcar, chocolate, leche, verduras, carne, pollo, verduras y otros productos destinados a la preparación de comidas. También destacaron la importancia de conseguir combustible para las embarcaciones utilizadas en los operativos de ayuda.

Según la información difundida por Radio Sudamericana, el grupo había previsto recorridos hacia Isla del Cerrito, San Pedro y otros sectores costeros. Estas tareas requieren coordinación y recursos para trasladar donaciones hasta comunidades donde las vías terrestres presentan dificultades por la inundación.
Quienes deseen colaborar con ropa pueden comunicarse al 3624-268020, contacto difundido a nombre de Ximena López. La experiencia de Antequera muestra cómo, frente a una emergencia que altera la vida de comunidades enteras, la organización vecinal puede convertirse en un apoyo fundamental para quienes necesitan acompañamiento, abrigo y alimentos.






















