Villa Devoto, entre Maradona y un palacio centenario: el tour que recorre historias ocultas del jardín de CABA

Desde Plaza Arenales hasta la casa de Diego Maradona, el tour por Villa Devoto recorre palacios, casonas y rincones históricos del barrio jardín de CABA.

El tour que revela las historias ocultas del jardín de Buenos Aires
El tour que revela las historias ocultas del jardín de Buenos Aires Foto: Yasmin Ali Canal26.com
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Hay barrios que se recorren con los pies. Y hay otros que, además, se descubren con la imaginación. Villa Devoto pertenece a esa segunda categoría: detrás de sus árboles altos, sus diagonales tranquilas y sus casonas elegantes, late una historia porteña menos ruidosa, pero igual de fascinante. En ese mapa entra el recorrido que organiza Free Tours Buenos Aires, una caminata que parte desde Plaza Arenales/Hospital Zubizarreta y enlaza nueve postas decisivas para entender por qué a Devoto se lo sigue llamando el jardín de la Ciudad. Entre ellas aparecen la plaza central, la basílica del barrio, el recuerdo del desaparecido palacio de Antonio Devoto, la estación ferroviaria, el recuperado Palacio Ceci, la casa de Diego Maradona, el Palacio Stoppani, la Escuela Juan O. Hall y el Palacio Tamini.

Por qué Villa Devoto sigue siendo uno de los barrios más singulares de Buenos Aires

Villa Devoto nació como proyecto urbano a fines del siglo XIX, cuando el Banco Inmobiliario compró estas tierras y presentó el trazado del nuevo pueblo, aprobado el 13 de abril de 1889. Ese diseño, firmado por Carlos Buschiazzo y José Poggi, ya incluía una plaza central de gran escala, diagonales y avenidas anchas pensadas para una vida más aireada que la del centro porteño. Esa lógica urbana, sumada a las quintas, los jardines y las residencias señoriales, alimentó la identidad que todavía lo define.

Plaza Arenales, el corazón verde donde arranca el viaje por el Devoto más histórico

La primera parada del tour es también la más lógica: Plaza Arenales, el verdadero kilómetro cero del barrio. Diseñada en el proyecto original y extendida sobre cuatro manzanas, conserva un trazado poco común en la Ciudad, con diagonales, bulevares y un gran espacio central que todavía funciona como escenario de la vida cotidiana devotense. Hoy está rodeada por cafés, restaurantes y veredas activas, pero debajo de esa postal contemporánea sobrevive la matriz de aquel “pueblo modelo” soñado a fines del siglo XIX.

La Basílica San Antonio de Padua, el templo monumental que guarda a Antonio Devoto

El tour por Villa Devoto recorre palacios, casonas y rincones históricos del barrio jardín de CABA Foto: Yasmin Ali Canal26.com

A pocas cuadras aparece uno de los grandes hitos religiosos y patrimoniales del barrio: la Basílica San Antonio de Padua, ubicada en Av. Lincoln 3751. La obra tuvo un largo desarrollo: la idea de levantar una iglesia estaba prevista desde la creación del pueblo, pero fue Antonio Devoto quien en 1913 retomó el proyecto, contrató al arquitecto Josip Marković e impulsó un edificio inspirado en la Basílica de Superga, en Italia. En su interior hay mármoles, vitrales, pinturas y una cripta en la que descansan los restos de Devoto y de sus dos esposas.

El Palacio Antonio Devoto, la mansión más ambiciosa que el barrio nunca llegó a habitar

Uno de los momentos más intrigantes del recorrido llega cuando se habla del Palacio Antonio Devoto, una residencia monumental que se levantó en la manzana de Salvador María del Carril 3730, entre San Nicolás, Nueva York y Joaquín V. González. Su historia tiene algo de leyenda porteña: fue encargado en 1913, construido con materiales importados y pensado como una muestra de lujo extraordinario, pero Antonio Devoto murió en 1916 sin verlo terminado y su esposa Elina Pombo falleció años después. La mansión nunca fue habitada y finalmente fue demolida, dejando uno de los grandes mitos arquitectónicos del barrio.

Estación Villa Devoto, la parada ferroviaria que ayudó a fundar un barrio

La Estación Devoto es mucho más que una parada de la línea San Martín. Fue inaugurada el 13 de noviembre de 1888, incluso antes de la aprobación formal del pueblo, y quedó ubicada a una cuadra de la plaza central, en el entorno de Fernández de Enciso y Ricardo Gutiérrez. En términos históricos, el ferrocarril fue decisivo: sin esa conectividad, el proyecto inmobiliario y residencial de la zona difícilmente habría prendido con la rapidez que tuvo. No es casual que el centro histórico de Devoto todavía dialogue tan bien con las vías.

Palacio Ceci, la joya centenaria que volvió a abrir sus puertas

Villa Devoto, entre Maradona y un palacio centenario Foto: Yasmin Ali Canal26.com

En Av. Lincoln 4300, esquina Habana, el tour se detiene frente a una de las postales más impactantes de Devoto: el Palacio Ceci. Construido entre 1913 y 1918 por los hermanos Ceci como residencia particular, el edificio fue luego sede del Instituto Nacional de Sordomudos, más tarde Escuela Bartolomé Ayrolo, y en 2001 recibió protección patrimonial. En 2026, además, la Ciudad celebró su reapertura tras una puesta en valor que recuperó vitrales, mármoles, maderas y su jardín histórico. Es uno de esos lugares donde la arquitectura todavía cuenta, por sí sola, la ambición de una época.

La casa de Maradona en Villa Devoto, el rincón donde el mito también fue vecino

La casa de Maradona en Segurola y Habana Foto: Yasmin Ali Canal26.com

La parada más emocional para muchos visitantes es la casa de Diego Maradona en José Luis Cantilo 4575, el chalet que el futbolista compró para sus padres en los años 80, tras su llegada a Boca. El inmueble quedó asociado para siempre a la dimensión más íntima del 10: la del hijo que quiso devolverle a su familia algo del sacrificio de toda una vida. En Devoto, Maradona dejó una marca diferente a la de la célebre esquina de Segurola y Habana: acá permanece la idea del barrio residencial, arbolado y silencioso donde el ídolo también fue parte de una escena doméstica.

Palacio Stoppani y Palacio Tamini, dos nombres clave frente al Zubizarreta

La historia de las viejas mansiones devotenses también se lee alrededor del actual Hospital Zubizarreta. El edificio conocido como Palacio Stoppani, frente a la plaza en la esquina de Chivilcoy y Nueva York, fue propiedad de Onorio Stoppani y terminó convertido en sede administrativa vinculada al mundo de la salud. Muy cerca, el llamado Palacio Tamini, ubicado en la antigua numeración de Nueva York 3952, pasó de residencia privada a casa de socorros y luego a pieza funcional del hospital vecinal. En otras palabras: dos residencias aristocráticas terminaron absorbidas por la vida pública del barrio, como si Devoto hubiera convertido el lujo en servicio comunitario.

La Escuela Juan O. Hall, el legado del hombre que soñó un Devoto lleno de flores

Palacios, casonas y rincones históricos Foto: Yasmin Ali Canal26.com

En el tramo final aparece otra historia singular: la de Juan Osvaldo Hall, recordado por los vecinos como “el inglés de las orquídeas”. Su quinta estaba sobre Fernández de Enciso y, tras su muerte, dejó como legado dos manzanas y fondos para crear una escuela de jardineros. Con el tiempo, esa voluntad derivó en la actual Escuela de Floricultura y Jardinería Juan O. Hall, vinculada a la Facultad de Agronomía de la UBA y ubicada en el entorno de José Cubas al 3800. Es una parada perfecta para entender que el apodo de “jardín de Buenos Aires” no fue solo una consigna de marketing: también tuvo impulsores concretos.

Un tour por Villa Devoto para mirar distinto uno de los barrios más elegantes de CABA

El gran mérito de esta caminata está en eso: ordenar las capas de Devoto. La del barrio aristocrático, la del barrio ferroviario, la del barrio jardín, la del barrio maradoniano y la del barrio que todavía conserva construcciones capaces de contar un siglo entero sin necesidad de levantar la voz. Free Tours Buenos Aires lo resume en un recorrido de paradas precisas, pero lo que realmente entrega es otra cosa: una forma distinta de leer Villa Devoto, no como un simple rincón residencial de la Ciudad, sino como una zona donde la historia todavía aparece detrás de una arboleda, de una cúpula o de una esquina tranquila.