
Perú vuelve a ocupar un lugar de privilegio en el mapa global del turismo de alta gama. El tren Andean Explorer, A Belmond Train fue distinguido como el mejor tren del mundo en la edición 2026 de los prestigiosos World’s Best Awards de la revista especializada Travel + Leisure, un reconocimiento que consolida al país andino como uno de los destinos más atractivos para quienes buscan experiencias exclusivas, auténticas y alejadas de los circuitos tradicionales.
La distinción, anunciada el 8 de julio de 2026, no solo celebra la excelencia de un servicio ferroviario único en Sudamérica, sino que también pone en valor una forma diferente de viajar: contemplativa, lenta y profundamente conectada con el territorio. Desde su inauguración en 2017, el Andean Explorer se convirtió en uno de los productos turísticos más emblemáticos de Perú gracias a una propuesta que combina bienestar, confort de primer nivel, gastronomía y paisajes extraordinarios.
El mejor tren del mundo en los World’s Best Awards 2026
El reconocimiento de Travel + Leisure adquiere aún más relevancia si se considera la magnitud de la encuesta. La edición 2026 de los World’s Best Awards reunió la opinión de aproximadamente 661.000 lectores de todo el mundo, quienes evaluaron aerolíneas, cruceros, destinos, hoteles y servicios turísticos en múltiples categorías.

En el apartado ferroviario, Perú logró un resultado excepcional: además del primer puesto obtenido por el Andean Explorer, el Hiram Bingham, conocido por conectar Cusco con Machu Picchu, alcanzó la segunda posición del ranking. El doble reconocimiento reafirma el liderazgo del país en el segmento de viajes ferroviarios de lujo y fortalece su posicionamiento internacional como destino premium.
Un viaje de lujo por los paisajes más impactantes de Perú
El recorrido une las ciudades de Arequipa y Cusco en una travesía de tres días y dos noches que atraviesa algunos de los escenarios más impactantes del altiplano peruano. Lejos del ritmo frenético de los viajes convencionales, el tren invita a descubrir los Andes desde una perspectiva privilegiada, mientras serpentea entre llanuras infinitas, montañas y pequeñas comunidades donde la cultura local sigue siendo protagonista.

Uno de los momentos más memorables del viaje ocurre al amanecer frente al lago Titicaca. A más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, los viajeros pueden contemplar uno de los cielos más diáfanos de Sudamérica, donde la inmensidad del paisaje se conjuga con el silencio de la alta montaña. Es una postal difícil de olvidar y uno de los grandes atractivos de esta travesía ferroviaria.
Lago Titicaca e Isla de Taquile: las experiencias más exclusivas del recorrido
Las excursiones forman parte esencial del itinerario. Entre ellas sobresale la visita a la Isla de Taquile, ubicada en el lago Titicaca, donde los viajeros tienen la oportunidad de interactuar con comunidades locales y conocer tradiciones ancestrales que perduraron durante generaciones.
Esta combinación entre bienestar, patrimonio cultural y contacto genuino con las comunidades locales aporta un valor diferencial que va más allá del lujo convencional. La propuesta busca que cada parada del trayecto se convierta en una experiencia transformadora y memorable.

Belmond, LVMH y el auge del turismo de lujo en Sudamérica
Detrás del Andean Explorer se encuentra Belmond, la histórica firma especializada en hotelería y experiencias ferroviarias de lujo que desde 2019 forma parte del conglomerado francés Moët Hennessy Louis Vuitton (LVMH). La adquisición, valuada en alrededor de 3.200 millones de dólares, permitió integrar al tren peruano dentro de uno de los portafolios de hospitalidad más exclusivos del mundo.
De esta manera, más que un medio de transporte, el Andean Explorer se transformó en un destino en sí mismo. Un hotel boutique sobre rieles que invita a redescubrir la geografía peruana a través del confort, la contemplación y cultura. Su reciente consagración como el mejor tren del mundo confirma que, en la era de los viajes experienciales, el verdadero lujo sigue siendo la posibilidad de detenerse y admirar el camino.



















