
El tango se quedó sin una de sus voces más queridas y respetadas. Osvaldo Héctor Bergonzi falleció este martes 23 de junio de 2026 a las 14:00 horas en Santa Rosa, La Pampa. El músico, que tenía 85 años, deja un vacío profundo en los escenarios de la ciudad pampeana. El reconocido cantor popular, que compaginó durante décadas su trabajo en Vialidad Provincial con los escenarios, dejó una huella imborrable desde su gran debut musical.
Quién era Héctor Bergonzi
Nacido en Junín, Buenos Aires, en el seno de una familia numerosa y con una temprana conexión con la música, Héctor Bergonzi llegó a Santa Rosa de joven gracias a su hermano Ismael. La ciudad pampeana lo adoptó rápidamente. Con su clásica cabellera blanca, su sonrisa franca y el saludo afectuoso por las calles, Bergonzi fue el arquetipo perfecto del artista popular que debió compartir las luces del escenario con el duro oficio de ganarse la vida.
Trabajó durante décadas en la Dirección Provincial de Vialidad, una tarea de enorme sacrificio. “Había días en que iba a trabajar a Casa de Gobierno directamente del viaje, sin pasar por mi casa... con el traje puesto de la actuación de la noche anterior”, recordaba sobre aquellas épocas de giras interminables. Aunque formó su familia en Santa Rosa junto a sus amados hijos Mauro, Germán y Gabriel, siempre prefirió la estabilidad familiar antes que aventurarse a probar suerte de forma definitiva en la competitiva meca porteña.

Cómo fue su trayectoria en la música
Su ingreso triunfal a la gran historia de la música pampeana ocurrió de manera oficial en 1964, cuando debutó como cantor en la célebre orquesta de José Cambareri en un baile del Club Sarmiento. Fueron años intensos de recorrer rutas a bordo de una vieja e improvisada Estanciera IKA para animar las fiestas de cada pueblo, en una época donde los bailes eran la atracción central de la provincia. De allí atesoraba memorables anécdotas, como la vez que el “Negro” Roldán perdió sus zapatos de charol, pegados en la brea con la que don José intentaba tapar los agujeros del piso del vehículo.
A lo largo de su enorme carrera profesional, Héctor se dio grandes e inolvidables gustos:
- Llevó su voz a los conocidos ciclos de Crónica TV
- Brilló en el auditorio Tita Merello de Radio Nacional
- Cantó en la carpa de La Pampa instalada junto al Obelisco durante la gobernación de Néstor Ahuad
- Despuntó el vicio de cantar hermosos tangos en sus vacaciones por Cuba y Brasil.
Cuál era su rol en La Pampa
Bergonzi era un defensor acérrimo del tango, refutando valientemente a quienes lo tildaban de “llorón” porque, según él, “es el que tiene más poesía, y sus letras son la vida”. Fiel admirador de Carlos Gardel, Alberto Marino y la orquesta de Aníbal Troilo, el cantor disfrutaba tanto de interpretar los grandes clásicos tradicionales como de cantar “Garganta con arena” o reversionar “A mi manera”.
Su rol en La Pampa iba mucho más allá de la música; era un personaje clave de la ciudad. Protagonizó momentos verdaderamente históricos, como en febrero de 1987 durante el ciclo “Música en la Plaza”, cuando el entonces intendente Juan Carlos Tierno dio un discurso y se retiró bajo una estruendosa silbatina. Con gran picardía criolla, Bergonzi retomó rápidamente el micrófono y bromeó: “Nunca me aplaudieron tanto”, desatando una carcajada generalizada antes de seguir cantando.
Con su partida, Santa Rosa despide hoy a un artista sumamente noble que alguna vez confesó que, si bien no pudo vivir de la música, el tango lo había “ayudado a vivir”. A partir de hoy, los hermosos acordes de su preferido “Tinta Roja” sonarán un poco más tristes en el arrabal pampeano que tanto lo quiso.
















