
En una ciudad donde las aperturas gastronómicas se multiplican cada semana, encontrar un restaurante que apueste por la cocina casera, las preparaciones de larga cocción y los sabores reconfortantes sigue siendo un diferencial. Esa es la premisa de Casa Planes, el nuevo espacio que abrió sus puertas en el barrio porteño de Caballito y que rápidamente comenzó a llamar la atención por un plato en particular: el osobuco de cerdo con aligot, una receta que reivindica la cocina tradicional con una presentación contemporánea.
Ubicado en una antigua casona reciclada sobre la calle Planes al 1400, el restaurante propone un recorrido gastronómico que acompaña cada momento del día. Desde la mañana, con cafetería de especialidad y pastelería artesanal, hasta la noche, cuando el vermut y la coctelería toman protagonismo, la propuesta busca recuperar el espíritu de los clásicos cafés de barrio, pero con una mirada actual.

Detrás del proyecto se encuentran los chefs Eduardo “Cabito” Massa Alcántara y Guillermo Busquiazo, responsables también de otros reconocidos espacios gastronómicos porteños. En esta nueva apuesta decidieron reunir lo mejor de sus experiencias anteriores para crear un restaurante versátil, donde la cocina casera y el uso de materias primas de calidad son los pilares de cada preparación.
El osobuco de cerdo con aligot, el plato que resume el espíritu de la casa
Dentro de una carta amplia y variada, hay una elaboración que sobresale por su equilibrio entre tradición y técnica: el osobuco de cerdo con aligot.

El corte, conocido por su intenso sabor y textura tierna cuando se cocina lentamente, llega a la mesa luego de una prolongada cocción que permite que la carne prácticamente se desprenda del hueso. Como acompañamiento aparece el aligot, una preparación originaria del sur de Francia elaborada a base de puré de papas y queso fundido, que se caracteriza por su cremosidad y su sabor profundo.
La combinación resulta ideal para quienes buscan platos contundentes y reconfortantes durante los días más fríos del año. La untuosidad del aligot complementa perfectamente la intensidad del cerdo, logrando una propuesta que prioriza el producto y las técnicas de cocción por encima de las estridencias.
Antes del plato principal, el menú ofrece una entrada sencilla pero efectiva: una sopa de calabaza o una sopa de verduras. Lejos de ser un simple acompañamiento, estas sopas funcionan como el inicio perfecto para una comida de invierno.

Casa Planes y una carta pensada para cualquier momento del día
Aunque el osobuco ocupa un lugar destacado, el menú incluye numerosas alternativas para distintos gustos.
Entre las entradas aparecen opciones como tortilla de papas, berenjenas a la parmesana, hummus con pan naan, empanadas de carne cortada a cuchillo y diferentes versiones de mbejú.
Los platos principales también incluyen milanesas, suprema de pollo con fideos cremosos, carnes al horno con vegetales y una importante selección de pastas artesanales, con sorrentinos, ravioles, ñoquis gratinados y fetuccini entre las alternativas más elegidas.
Para quienes buscan una opción más liviana, las ensaladas combinan ingredientes frescos con productos premium como queso azul, jamón crudo, peras, parmesano y vegetales asados.

La propuesta se completa con postres clásicos reinterpretados, como crème brûlée, torta de chocolate con naranja confitada o manzana asada con crema diplomata de canela.
Una merienda con espíritu de café de barrio
Además de su propuesta para el almuerzo y la cena, Casa Planes también busca convertirse en un punto de encuentro para las tardes. La carta de meriendas reúne clásicos de cafetería con elaboración artesanal.
Las opciones incluyen medialunas de manteca, tanto tradicionales como rellenas de jamón y queso, además de una selección de pastelería casera integrada por palmeritas XL, alfajores de almendras, la versión de Tita de limón y chocolate, scones de queso, budines y cookies recién horneadas. A su vez, se encuentran disponibles las opciones más saludables como el famoso avocado toast y los yogurts con granola.

La propuesta se completa con una amplia carta de café, que abarca desde espresso, americano y café en jarrito hasta preparaciones con leche como latte, flat white y cappuccino italiano. Para quienes prefieren otras bebidas calientes, también ofrecen chocolate caliente, convirtiendo al espacio en una alternativa atractiva para las tardes de invierno.
Un espacio que invita a quedarse
La identidad de Casa Planes no pasa únicamente por la comida. El restaurante fue diseñado para adaptarse a distintos momentos del día: un desayuno tranquilo, un almuerzo de trabajo, una merienda con café o una cena acompañada por vermut y cócteles.
El ambiente conserva el encanto de una vivienda antigua reciclada, con una estética relajada que combina materiales nobles, detalles vintage y una atmósfera cálida que invita a permanecer más tiempo del previsto.

Dónde queda Casa Planes
Casa Planes funciona en Planes 1400, Caballito, y abre de martes a domingo, de 9 a 00 horas.
Cómo llegar en transporte público
Desde la zona norte del Gran Buenos Aires
- Se puede llegar en tren Línea Mitre hasta Retiro y combinar con la Línea A de subte hasta la estación Primera Junta. Desde allí son pocas cuadras a pie. Otra alternativa es utilizar la Línea Sarmiento realizando combinación en Once.
Desde la zona sur del Gran Buenos Aires
- Quienes viajen en el Ferrocarril Roca pueden descender en Constitución y combinar con la Línea C y luego con la Línea A hasta Primera Junta. También llegan numerosas líneas de colectivos que atraviesan el barrio de Caballito.
Desde la zona oeste del Gran Buenos Aires
- La opción más práctica es el Ferrocarril Sarmiento hasta la estación Caballito, desde donde el restaurante se encuentra a pocos minutos caminando. Además, varias líneas de colectivos conectan directamente el oeste con el barrio, como el 136.

















